martes, 7 de julio de 2009

Que es el Maya?



La palabra sánscrita Maya significa “medidor"; es el poder mágico existente en la
creación mediante el cual lo inmensurable e indivisible parece tener divisiones y
limitaciones. Maya quiere decir relatividad, contraste, dualidad, estados opuestos; es el
“Satanás” de los profetas del Antiguo Testamento y el “demonio” que Cristo describió
como “mentiroso”.
En el plan de Dios la única función de Maya o Satanás es el tratar de alejar al
hombre del Espíritu y de la Realidad, empujándole hacia la materia y la irrealidad. Esta
fuerza crea la ignorancia que ciega a los seres humanos, de modo que no captan las
consecuencias de sus actos, y les impulsa a cometer errores que acarrean sufrimiento.

El pecado es el error que procede de la ignorancia. La ignorancia es no ser
consciente de las realidades del alma y sustituir estas realidades por el sueño ilusorio.
Cada hombre debe levantar este velo de Maya para ver, tras él, al Creador: el ser
Inmutable, la Realidad eterna.
Las escrituras hindúes relatan una historia que describe alegóricamente a maya, la
naturaleza ilusoria de la existencia humana:

El sabio Narada, tras muchos años de meditación, fue bendecido con la visión de
Dios con forma humana como Vishnu, preservador del universo. Vishnu le dijo:
"Narada, pídeme el favor que desees". Narada le contestó: "Señor, ahora que veo con
claridad que eres la única realidad del universo, ayúdame a comprender a Maya, ese
poder de la ilusión que mantiene a la humanidad vagando en la ignorancia espiritual
durante incontables encarnaciones".

Vishnu le pidió a Narada que lo acompañara a un viaje por el desierto. Después de
haber recorrido cierta distancia, Vishnu dijo:
- Narada, estoy sediento. ¿Puedes conseguirme un poco de agua?
- Espera un momento señor, te traeré agua.
Narada partió.
A muy poca distancia había un poblado. Narada entró en él en busca de agua y
llamó a una puerta, le abrió una joven muy hermosa. Narada se olvidó de que su
Maestro estaba esperando el agua. Se olvidó de todo y empezó a hablar con la joven. De
la conversación surgió el amor. Pidió la mano de la joven a su padre, se casaron y
tuvieron tres hijos. Así pasaron doce años. Su suegro murió y Narada heredó la
propiedad. Vivía, eso creía él, una vida muy feliz con su esposa e hijos, sus campos y su
hacienda.

Una noche hubo una terrible tormenta y el río se desbordó. Su hogar y sus
pertenencias fueron destruidas por la inundación. Al ver que las aguas continuaban
subiendo decidieron buscar un lugar más elevado y seguro. Tenían que vadear un
impetuoso torrente y Narada tomó de una mano a su mujer y de la otra a dos de sus
hijos, mientras puso al tercer niño sobre los hombros. Tras unos cuantos pasos la
corriente se hizo tan fuerte que el niño que estaba sobre sus hombros cayó y fue
arrastrado por el agua. Un grito de desesperación brotó de Narada. Tratando de salvar al
niño se le soltaron los otros dos y por último su esposa, a la que sostenía con toda su
alma, también fue arrastrada por la corriente.

Narada, perdiendo el valor, dejó que las aguas lo arrastraran. Hundiéndose en la
violenta corriente perdió el conocimiento y fue arrojado sobre un lodazal.
Cuando despertó, al mirar a su alrededor empezó a llorar silenciosamente.
En ese momento se escuchó detrás de él una suave voz:
- Narada, ¿dónde está el agua? Te marchaste a buscarla hace ya media hora y ahora
te encuentro durmiendo en la arena.
- ¡Media hora! -exclamó Narada.
En su mente habían pasado doce años, y en realidad todas estas escenas ¡habían
sucedido en media hora!
Esto es maya.

Mientras el hombre se identifique con su cuerpo físico y no con su verdadero Ser,
seguirá padeciendo sufrimientos, ya que los deseos de su corazón quedarán siempre
insatisfechos. Para satisfacerlos tendrá que volver de nuevo a la vida en carne y hueso, y
bajo la influencia de Maya será de nuevo víctima del sufrimiento causado por todos los
problemas de la vida y de la muerte.
elinaliman@yahoo.es
http://buscandoesapazquetantoancias.blogspot.com

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