miércoles, 4 de abril de 2012

Detente ...


Pide un respiro a todas tus crisis. Renuncia al sufrimiento, la pena, el dolor. Pide que te sorprenda el gozo. Da las gracias.
Espera. Observa lo que pasa. Abre los brazos tanto como puedas para recibir todos los milagros que lleven tu nombre.
No olvides que todo lo que tienes es todo lo que necesitas.
Pero no olvides nunca que el camino es en espiral. Si te encallas, contempla el panorama más amplio y comprueba cuanto camino has recorrido.
Navega guiándote por las estrellas. Permanece  con ojo avizor para ver las indicadores espirituales. Te rodean.
(De la Web)
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