miércoles, 6 de enero de 2010

Para que llegues a donde tu corazon te pide llegar...




En momento crítico de su penosa accesis,


viendo clarísimamente la realidad de los hechos,

el futuro Buddha se dijo para sus adentros:

"¡Pero si yo no buscaba esto,


y lo que yo buscaba no lo veo por ninguna parte!".

Efectivamente, lo que el futuro Buddha buscaba,

la Gran Cura para el mal de la mortalidad,

era la causa primera de toda aquella accesis que él había emprendido

y a la cual se había sujetado durante siete años.

Pero, ante su visión clarificada,

en un momento de lucidez extraordinaria,

aquella accesis a la cual él se había sometido


estaba revelando su completa inadecuación


a la meta tan anhelantemente buscada.

Su instrumentalidad no era conductiva al Summum Bonum.

¿Qué hacer entonces?

El anhelo de la Liberación estaba completamente intacto en su corazón.

La causa primera de que el futuro Buddha emprendiera su vía de accesis

estaba luciendo íntegra donde siempre había lucido.

Ella le dijo: "Sigue adelante, sigue adelante.

El anhelo de tu corazón no es para la Vía.

Es la Vía la que es para el anhelo de tu corazón.

Es la Vía la que es para que tú llegues a donde tu corazón te pide llegar.

Escarba, cava, redescubre y reabre completamente

la fuente cegada desde antiguo de la Gran Vía de todas las vías.

Sólo así encontrarás lo que buscas.


Sigue adelante. Sigue adelante".

El futuro Buddha es nuestro propio corazón

conmovido por el mensaje de la Liberación. 








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