lunes, 18 de mayo de 2009

REFLEXION


Una mujer estaba agonizando.
De pronto, tuvo la sensación de que era llevada al cielo y presentada ante el Tribunal.
"¿Quién eres?", dijo una Voz.
"Soy la mujer del alcalde", respondió ella.
"Te he preguntado quién eres, no con quién estás casada".
"Soy madre de cuatro hijos".
"Te he preguntado quién eres, no cuántos hijos tienes".
"Soy maestra de escuela".
"Te he preguntado quién eres, no cuál es tu profesión".
Y así sucesivamente.
Respondiera lo que respondiera, no parecía poder dar una respuesta satisfactoria a la pregunta "¿Quién eres?".
"Soy una cristiana".
"Te he preguntado quién eres, no cuál es tu religión"
"Soy una persona que va todos los días a la iglesia y ayuda a los pobres y necesitados".
"Te he preguntado quién eres, no lo que haces".

Evidentemente no consiguió pasar el examen, porque fue enviada de nuevo a la Tierra.

Todas las respuestas que ha dado esta mujer son etiquetas coyunturales. Es necesario que nos preguntemos a nosotros mismos: ¿Quién soy en el fondo?

Todos nosotros hace rato que estamos yendo y viniendo sin lograr responder adecuadamente a esta simple y profunda pregunta.

En la selva y en la montaña, en las grandes ciudades comienza a encenderse la hoguera sagrada, la vida toda deviene en ceremonia. Ya no es suficiente tener casa, automóvil y un buen trabajo, ya no apetece luchar en contra de algo que se está cayendo solo, las fronteras comienzan a ser ignoradas, las etiquetas van perdiendo su capacidad de mantenernos separados. Al revelarse, los corazones descubren que todos somos flores del mismo jardín, que lo diverso en esta nueva fase enriquece la unidad, que juntos podemos volar muy alto.

Disfruta la vida, es tan corta, tan breve. Nadie sabe que va a pasar después... Uno se aferra a una creencia en el más allá, al paraíso... hay tantas teorías, profecías, visiones, sueños, pero nada de eso está garantizado. Así que por las dudas vive bien. Disfruta la vida, aunque sea por si acaso. Vale la pena aprovechar al máximo esta oportunidad de estar vivos. Disfruta la vida, crece, ama, juega, descubre, explora y comienza ahora mismo. No sigas postergando.

¿Cuál es la misión que tienes en la vida? ¿Qué hábitos posees? ¿Tus hábitos están en coherencia con tus objetivos y son un avance en ese proceso? Has de cuenta que de vez en cuando escuchas una voz de alguien que te grita y te dice ¡alto! ¿Qué estás haciendo con tu vida? ¿Hace cuánto tiempo que llegaste a este planeta? ¿Cómo estás?

Fíjate si cada vez eres más libre. Otro factor indispensable para ser feliz. Recuerda que la libertad está directamente relacionada con la reducción de tus necesidades.

Es muy importante ver si estas verdaderamente feliz, si estas amando, si estas disfrutando la vida. Si cuando te mueras, la muerte te va a encontrar cantando y danzando. Como decía una persona con sabiduría ese día que presentía la muerte... Fue rápido a su casa y pidió a su compañera que ponga la música que a él más le gustaba, y luego le dijo "pon más fuerte, dancemos más intensamente por favor, porque creo que me estoy muriendo". Que la vida termine como debe ser. Dignamente. Es decir, una persona que disfruta hasta de la muerte directamente es transferida a la eternidad. Y todo eso comienza con el aprender a estar siempre aquí. Por ejemplo, tu que estas leyendo este mensaje, léelo para ti. No mires de reojo para el costado, no pienses en otra persona. Es para Ti.

Una vez vi una pintura en una pared que decía: "Me interesa todo lo que tenga que ver con la rebeldía". Me pareció precioso. De alguna manera todos tenemos el deber de revelarnos, siempre pacíficamente... Porque hay cosas que no están bien planteadas en esta sociedad. Somos una parte valiosa del universo. Somos la parte del universo que sabe que esta de paso.

Quizá todo comience replantenado nuestra agenda de manera que tengamos tiempo para nosotros. Quizá todo comience atreviéndonos a decir: me da la gana de ser feliz...

Chamalu
Narendra (Namaskar)
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