domingo, 3 de mayo de 2009

Falta De Recursos En Un Mundo De Abundancia


Madre Tierra/Gaia por medio de Pepper Lewis
A través de Pepper Lewis

www.pepperlewis.com

Traducción: Sergio Hache
Edición: Anita Manasse

La superficie de a Tierra lleva ciertas cicatrices, testigo de sucesos de una perspectiva histórica mayor. Hermosos cañones, ríos y lagos borran, o al menos esconden, evidencia de devastación masiva e inesperada. De la misma manera, los desiertos yacen desnudos y expuestos, desvestidos e incapaces de enmascarar la corrupción que cambió verdes recursos en arena seca. La historia ha dejado también cicatrices donde las guerras han cambiado el curso de sucesos, y ahora se yerguen monumentos en lugar de hombres. Sucesos catastróficos son parte natural de la evolución del planeta y han ayudado a darle forma a la historia. Muchos sucesos no naturales han tenido también efectos catastróficos sobre sucesos en la tierra y han alterado el curso de la historia de manera significativa. Sucesos asociados con la condición del mundo económico pueden ser atribuidos tanto a causas naturales como no naturales y la historia hará más que probablemente registrarlos como extremos de la misma polaridad.

El sistema solar del cual la tierra es parte está pulsando su camino hacia una luz de un orden diferente, cambiándolo todo e inspirando un salto evolutivo que es natural dentro de los grandes esquemas de tiempo en los que los universos son medidos. Esta luz próxima a ser experimentada es de orden cósmica, y aunque ustedes no la puedan ver desde vuestra perspectiva actual, temporalmente ha arrojado a la tierra en sombras. La tierra emergerá de este aspecto como siempre lo hizo, y la luz que ha temporalmente eclipsado una clara visión de un futuro brillante, regresará, abriendo los ojos de todo, incluso aquellos del hombre siego que no podría ver.

La tierra es parte de un sistema solar que es inmenso, poderoso y a veces difícil de comprender. Los mercados del mundo económico y el dinero que representan son también parte de un sistema mayor, uno que es vasto en sus propiedades, inimaginables en su poder, y difícil de comprender. Inevitablemente las mareas oceánicas suben y bajan, obviamente como el ascenso y caída de los líderes mundiales, dinero o los mercados en los que han invertido. Su ritmo es perfecto y acompasado por una relación con algo mayor que el momento o el día. Dineros y mercados en la otra mano, son instrumentos artificiales y pueden ser controlados (o dejados sin control) con total facilidad. Esto también sigue un ritmo que está perfectamente acompasado y guiado por una relación a algo invisible.

El sistema bancario y el dinero que canjea están en una crisis orquestada, una bien organizada, cuidadosa y astutamente puesta en caída libre que rearmará la cara del mundo y de quienes lo gobiernan. El hombre contemporáneo posee una parte de su mundo, pero una parte de su mundo también lo posee a él. El hombre contemporáneo no posee el dinero que maneja, éste se apoya en él. Él no es propietario de su casa o aquello de sus antepasados como eso también, le es dado a él bajo condiciones que son gobernadas por soberanías mayores que él mismo. Ese hombre no es soberano en su mundo o en su casa tal vez un ultraje, pero no es uno nuevo. El hombre contemporáneo vive dentro del mismo sistema del hombre antiguo y ese sistema vive dentro de él. ¿Hay un plan para que esto cambie? Sí, pero la humanidad primero tiene que emerger de su propia sombra. No puede seguir un sendero iluminado sin antes descubrir su propia luz interior.

Las causas del descenso en la economía son tanto naturales como no naturales. Las leyes universales que gobiernan el ascenso y descenso rítmico de las mareas son las mismas que aseguran al péndulo de la fortuna moverse a través de grandes y pequeñas fortunas del mismo modo. Es la naturaleza trabajando; una estación infaliblemente sucede a la otra, descansando y preparándose para el amanecer de su regreso. El océano tiene un piso, y aunque su profundidad a veces es difícil de medir está siempre ahí como base de apoyo de todo lo que depende de él. La economía no es tan afortunada. Sin una base firme ha sido sacudida a las olas para hacer lo que ellas querían.

Al menos por un tiempo la economía continuará a la deriva y por tanto tiempo como lo haga será difícil construir un bote que sea lo suficientemente fuerte o rápido para maniobrar las corrientes. Las mareas se llevan con ellas muchas cosas y este movimiento económico se reflejará en las mareas de muchas formas. Las mareas también devuelven cosas perdidas y reliquias olvidadas de lejanos tiempos pasados. Aunque verdades cuidadosamente escondidas pueden esperarse que emerjan en momentos y lugares donde menos se las espera. Esto expondrá algunos jugadores menores (peones) en el sistema, pero los señores y maestros de este juego pueden tener los recursos para sacrificar a muchos peones y aún proteger sus bien construidas fortalezas. El hombre contemporáneo deberá tomar en serio sus finanzas y obligaciones, aún haciéndolo así él puede pasar por alto el punto del juego en el cual él es tanto participante como observador. Es mejor cabalgar el péndulo cruzando el cielo de la ilusión que rebanarlo a través de la propia realidad en la tierra.

Como ya se ha dicho, las economías globales continuarán siendo sacudidas por vientos de cambio en medio de incertidumbre. Los candidatos elegidos continuarán buscando consejo entre sus expertos así como también participando en muestras globales de apoyo y fuerza con otros líderes mundiales. Incluso un castillo de naipes luce mejor construido cuando está siendo sostenido por más de una mano. Como un naipe eso debe ser resuelto de tiempo en tiempo; habrá un gran cambio en al distribución de la riqueza que aumentará el capital para algunos países y amenazan con desbaratar otros. Aquellos que emerjan aparentemente incólumes puede que hayan vendido su alma en el proceso, o con mayores probabilidades las de sus conciudadanos.

Las empresas se verán como fuerzas de estabilización en algunos mercados y disfrutarán de una soberanía que no tenían previamente. Incluso las empresas con grandes negocios complejos en otros países estarán protegidas por el derecho internacional en gran parte, del mismo modo que las embajadas y sus embajadores están hoy protegidos. Algunos países no cumplirán con sus obligaciones más elementales y vigilarán al margen cómo su soberanía es comprada o anexada por otro país, cuyos recursos están más "en juego" que los suyos propios. Las asociaciones de comercio entre los países se extenderán a otras áreas mientras los recursos son agrupados en la esperanza del fortalecimiento de posiciones mundiales.

Hace mucho tiempo los países competían por rutas de comercio y para el descubrimiento de nuevas tierras para reclamarlas en nombre de las coronas que representaban. Hoy las coronas están fuera de moda y la mayoría (aunque no todas) las tierras han sido reclamadas. Sus recursos han sido convertidos en efectivo o refinanciados en más deuda. Una economía no puede crecer a menos que haya espacio para que crezca y esto es virtualmente imposible dado el esquema de hoy, haciendo una necesidad de recursos nuevos y vitales.

La tierra tiene recursos nuevos y sin descubrir. Algunos de ellos han sido enterradas bajo el hielo hasta hace poco, en y cerca de los polos. Como el hielo se derrite, planes sobre cómo y cuando acceder a estos recursos regionales ya están siendo puestos en marcha. Varios países ya han llevado a este respecto misiones exploratorias y han comenzado incluso el proceso de "reivindicación" de los mismos en el nombre de aquellos a quienes representan. Ya hay una variedad de banderas ubicadas en el suelo del océano, esperando la confirmación. Pero no hay precedente para reclamar “hielo” o lo que está potencialmente debajo, y las mentes políticas se están preparando ya para la competencia y más. Algunos de estos recursos regionales incluyen gas natural y petróleo, pero también hay algunas sorpresas en el área.

No todos los países o economías tendrán acceso a estos nuevos recursos, pero saben que para prosperar en un mundo nuevo deben encontrar formas de expandir o hacer frente a otros peligros imaginables. Aquellos que no puedan encontrar el tesoro en las profundidades de los océanos buscarán en cambio en el espacio. Muchos países, incluso aquellos que ustedes no pueden considerar como "jugadores" en la carrera del espacio ya están ahí y más allá. Pongan aparte lo que se imaginan que son las misiones exploratorias al espacio y planetas cercanos y examinen, en su lugar, que ya es posible la minería nueva y recursos rentables tanto para la Luna como Marte. De hecho, los contratos están ya en su lugar con el gobierno y contratistas del sector privado para transportar los recursos, proyectos de vivienda para los trabajadores potenciales y mucho más.

Aquellos que recientemente han perdido confianza e interés en la moneda y comercio de mercancías sobre la tierra pueden ser persuadidos a invertir en los nuevos mercados “vía satélite”. Comprendan que mientras algunos están haciendo lo mejor para proteger sus existencias de bienes raíces sobre la tierra, otros ya han proyectado sus fortunas en otras partes e incluso ahora se están preparando para invertir reclamaciones en otros lugares. “El cielo es el límite” ya no es más sólo un proverbio. Sin duda este tópico podría desarrollarse más adelante, pero no es el tema previsto para este documento.

Los mercados y monedas en la tierra seguirán siendo inestables y será difícil predecir lo que será para incluso las mejores mentes económicas. No es a un nivel de campo de juego y aquellos que saben cómo jugar el juego lo saben. Aquellos que no saben cómo jugar los juegos financieros de la jornada seguirán siendo dañados por el proceso. A medida que las alianzas entre países continúen evolucionando habrá menos necesidad de tantas monedas diferentes. El dinero de papel será menos necesario y por lo tanto, menos disponible. Pronto surgirán nuevas formas de administrar los créditos y débitos. Como con todas las cosas de una naturaleza que parecen una amenaza, habrá resistencia al principio. Pero la profundización de la volatilidad de otras opciones, junto con varios de los incentivos de consumidores y una campaña sin precedentes para la confianza pública hará de esta elección un eventual éxito.

Las acciones de los mercados mundiales serán renovadas y revisadas completamente. Serán renombradas y administradas en diferentes formas de lo que son hoy. No todas las empresas podrán emitir acciones. Casas de inversión privada serán capaces de representar a aquellas que no pueden participar en los esquemas más grandes de comercio. Como siempre, los mayores riesgos cosecharán recompensas superiores. Un mercado negro extra bursátil existirá paralelo al legal, pero las inversiones serán al estilo del casino que se asemejan a los juegos de azar en línea de hoy.

El comercio de productos básicos seguirá atrayendo a los inversores. El futuro de muchos productos básicos incluyendo los campos de agricultura y ganadería extensiva seguirá siendo incierto. Serán inversiones que valgan la pena para aquellos con estómago para esto. Nuevas fuentes de alimentos de origen natural y no natural también estimularán el interés. La disminución de la salud del ciudadano medio hará que el mercado de suplementos alimenticios esté entre las más lucrativas, especialmente en lo que la comunidad médica encuentre que sea poco capaz de diagnosticar o curar.

Como mejor se entienda la relación entre sistemas bióticos y abióticos pondrá de manifiesto nuevas perspectivas para el mantenimiento y la reconstrucción de los ecosistemas que están cerca del borde de la muerte. Quienes se benefician de la desaparición de estos sistemas lo seguirán haciendo. La evolución de la conciencia donde a muchos les preocupa viene lentamente y su nuevo amanecer está más lejos que de los demás. Unos hambrientos de alimentos y otros de lucro. De cualquier modo, el costo para la vida es grane. El hambre y sed seguirán empeorando, especialmente en países del tercer mundo aunque ciertamente no limitado a estos solos. Incluso los países más ricos del mundo no pueden o no proporcionarán para todos. Aquellos que viven debajo de los índices de miseria es más probable que permanezcan en la miseria a menos que se elevan sobre esto exigiéndolo del Dios dentro de ellos. Encontrarán menos que apoyo adecuado sin ello.

Las economías locales y la comunidad prosperarán si son capaces de encontrar terreno común. Las necesidades de toda la Comunidad deben tomarse en cuenta, por lo que allí no habrá demasiados bolsillos o agujeros que queden ignorados o al azar. A los sistemas de comunidades abiertas les irá mejor que a las comunidades cerradas en el largo plazo, pero esto no será la primera opción para muchos. La reserva de alimentos y otros recursos protegerá el momento, pero no el corazón. La mayoría de los corazones insisten en la tierra de abundancia a menos que ellos hayan sido expulsados a través de los desiertos del miedo a la tierra de carencia. Incluso el desierto alimenta su hambre con valentía y resistencia.

La falta de creatividad y visión es el primer veneno. El miedo es el segundo, y la avaricia es el tercero. Sin duda los tiempos venideros ofrecerán otros venenos también. Para cada veneno y cada mal hay un antídoto, pero primero debe ser descubierto y, a continuación, administrado en el momento oportuno. Como esto o no, la tierra está cambiando y más rápidamente de lo que la mayoría podría pensar. La humanidad debe repensar y, a continuación, rehacerse a sí misma creativamente ahora o el futuro pertenecerá a la raza humana siguiente. La evolución del Todo y el todo es capaz de configurar la escena para que esto suceda. Las antiguas reglas por las que las vidas de la humanidad todavía se aplican, pero no por mucho tiempo. Es tiempo para soñar un nuevo sueño, porque el antiguo pertenece a una línea de tiempo que se está erosionando debajo de los pies de aquellos que todavía se aferran a él.

Las economías que valoran la vida volverán al equilibrio más rápidamente que aquellos que no. No hay valor inherente en el dinero. Eso es por qué su valor sube y cae y por qué su poder adquisitivo trae como mucho, felicidad temporal. El valor de una nación está en sus recursos naturales de los cuales la humanidad es una parte. A menos que y hasta que el valor de la vida humana y la vida en general se aprecie más generosamente el mundo parecerá desequilibrado y artificial. Antes de que los cielos cayeran y los Cielos tocaran la tierra, hubo un sonido que se asemejaba al silencio. Aquellos que entraron en el silencio se encontraron en un sueño de su propia hilado. El aspecto pálido del sueño mengua ahora señalando que es hora de soñar un nuevo sueño. Este mundo no es sino un corrector de sueño. Eso es cómo llegó a ser el cielo en la tierra.

Claridad y Valor para Hoy, Orientación y Sabiduría para Mañana.

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