jueves, 24 de marzo de 2011

... ¿Tenemos Alternativa ?



Lo viejo agoniza y a lo nuevo le cuesta nacer....

Entre los muchos problemas actuales, los más desafiantes son estos tres:

la grave crisis social mundial, el cambio climático y la insostenibilidad del sistema-Tierra.



La crisis social mundial deriva directamente del modo de producción

que impera todavía en todo el mundo, el capitalista.

Su dinámica lleva a una acumulación exacerbada de riqueza en pocas manos

a costa de un espantoso pillaje de la naturaleza y del empobrecimiento de las grandes mayorías de los pueblos.

Es creciente y los gritos agudos de los hambrientos y considerados «aceite quemado» no pueden ser silenciados.



Este sistema debe ser denunciado como inhumano, cruel, sin piedad y hostil a la vida.

Tiene tendencia suicida y, si no es superado históricamente,

podrá llevar al sistema-vida a un callejón sin salida y hasta al exterminio de la especie humana.

El segundo problema grave esta formado por el cambio climático, que se revela por eventos extremos:

grandes fríos por un lado y prolongados veranos por otro.

Estos cambios sintetizan un dato irreversible:

la Tierra ha perdido su equilibrio y está buscando un punto de estabilidad,

que se alcanzará subiendo la temperatura.

Hasta dos grados centígrados de aumento, el sistema-Tierra todavía es administrable.

Si no hacemos lo suficiente y el clima aumenta 4 grados centígrados (como advierten algunos centros de investigación serios), la vida tal como la conocemos ya no será posible.

Habrá un paisaje siniestro: una Tierra devastada y cubierta de cadáveres.

Nunca la humanidad como un todo se había enfrentado a semejante alternativa:

o cambiar radicalmente o aceptar nuestra destrucción y la devastación de la diversidad de la vida.

La Tierra continuará, con las bacterias, pero sin nosotros.

Es importante entender que el problema no es la Tierra, sino nuestra relación agresiva

y poco cooperativa con sus ritmos y dinámicas.

Tal vez al buscar un nuevo punto de equilibrio, ella se verá forzada a reducir la biosfera,

implicando la eliminación de muchos seres vivos, sin excluir seres humanos. 


El tercer problema es la insostenibilidad del sistema-Tierra.

Hoy sabemos empíricamente que la Tierra es un superorganismo vivo que armoniza con sutileza

e inteligencia todos los elementos necesarios para la vida a fin de producir

o reproducir continuamente vidas y garantizar todo lo que ellas necesitan para subsistir.

Pero sucede que la excesiva explotación de sus recursos naturales, muchos renovables y otros no,

ha impedido que ella consiga reproducirse y autorregularse con sus propios mecanismos internos.

La humanidad consume actualmente un 30% más de lo que la Tierra puede reponer.

De esta forma, no es ya sostenible.

Hay crecientes perdidas de suelos, de aire, de aguas, de bosques, de especies vivas y de la propia fertilidad humana.

¿Cuándo van a parar estas pérdidas? Y si no paran, ¿cuál será nuestro futuro?

Esto nos obliga a un cambio de paradigma civilizatorio.

Un cambio de civilización implica fundamentalmente un nuevo comienzo,

una nueva relación de sinergia y de mutua pertenencia entre la Tierra y la humanidad,

la vivencia de valores ligados al capital espiritual como el cuidado,

el respeto, la colaboración, la solidaridad, la compasión, la convivencia pacífica,

y una apertura a las dimensiones trascendentes relacionadas con nuestro sentido último,

nuestro y de todo el universo.

Sin una espiritualidad, es decir, sin una experiencia radical del Ser y sin una inmersión en la

Fuente originaria de todos los seres de donde nace un nuevo horizonte de esperanza,

ciertamente no conseguiremos hacer una travesía feliz.

Nos enfrentamos a un problema: lo viejo todavía persiste y a lo nuevo le cuesta nacer,

para usar una expresión feliz de Antonio Gramsci.

Vivimos tiempos urgentes.

Las urgencias nos hacen pensar y los peligros nos obligan a crear arcas de Noé salvadoras.

No nos conformamos con la actual situación de la Tierra.

Pero aun así creemos que está a nuestro alcance construir un mundo del «vivir bien»,

en armonía con todos los seres y con las energías de la naturaleza,

principalmente en cooperación con todos los seres humanos

y en profunda reverencia hacia la Madre Tierra.
(Lo viejo agoniza y a lo nuevo le cuesta nacer.)
 Leonardo Boff

martes, 22 de marzo de 2011

Querer ... Saber y Atreverse



De esta forma platicaba
a aquellos que le seguían:
Sepan hermanos, que ya hubo
quienes antes que yo trajeron
la antorcha de la Vida
a la durmiente Humanidad,
mas esta la vio con ojos de
sueño y, al tratar de transmitirla
a sus hermanos, les enseñó
solamente sus sueños, no la Realidad.
Aquellos que velan
y están despiertos me comprenden.
Plenos son aquellos que,
no contentos con los ritos
que les ha dado la creencia
de sus mayores, han buscado la Unidad
que hay en todas las creencias.
Ellos se desperezan ya del sueño de la vida.
Y más merecedores de alabanza
son aquellos que yendo mas allá de su
verdad -aquella que les enseñaron-
fueron inquietos, y siguieron
buscando, sin caer en el conformismo.
Ellos sacrificaron su verdad por la Verdad,
y algún día la poseerán
plenamente.
Alabados sean doblemente,
porque al Querer han unido
el Saber y el Atreverse,
y todo ello lo hacen en el Silencio de la noche.
Del libro:


Así Hablaba Quetzacóatl

http://ar.groups.yahoo.com/group/unificacionyug/

lunes, 21 de marzo de 2011

...El Poder de Elegir


Todo lo que se nos presenta en la vida lo atraemos por darse las condiciones apropiadas para evolucionar.
La conciencia ordinaria, en general, no tiene la impresión, ni el mínimo recuerdo, de haber elegido o atraido conscientemente cualquier cosa.
Si fuésemos conscientes de ello, podríamos percibir el hilo de los acontecimientos de nuestras vidas, así como la coherencia perfecta con nuestro Plan de evolución.

Pero tenemos el poder de elegir y en funcion de esas elecciones, atraeremos las circunstancias.
Nada está decidido de antemano. Todo se decide, minuto a minuto, en función del proceso de aprendizaje.
Durante el proceso nos volvemos, cada vez mas, creadores conscientes. Nuestras vidas se construyen con el fin de realizar nuestro aprendizaje.

Lo que se presenta en nuestra vida está determinado por nuestro proceso evolutivo. En cada vida estamos en proceso de aprendizaje, de construcción, de rodaje, de refinamiento, de armonizacion y de integracion de las diferentes partes de nuestro “vehículo”.
Lo que queremos experimentar en nuestras vidas, son todas las situaciones que nos son necesarias para aprender y desarrollar cualidades a todos los niveles del ser.

La lección no vuelve a presentarse cuando ya se ha aprendido, como en la escuela…Vuelve a aparecer sólo cuando estamos dispuestos a aprenderla, como en la escuela…
Estamos en la escuela de la vida, siempre con el mismo objetivo: avanzar en conciencia, en sabiduría y en amor y aprender a conocer las grandes leyes del Universo, a fin de crear un mundo de paz, de dicha y de abundancia para todos en este planeta.
La vida (hecha de vidas sucesivas) es una gran escuela, con clases, niveles, exámenes y pruebas; ¡ e incluso con vacaciones ! En ciertas vidas se aprende con intensidad, las cosas se mueven, los acontecimientos se precipitan, estamos sometidos a pruebas continuamente. Durante otras vidas, hay más tranquilidad, descansamos, integramos. (…)
El aprendizaje es una integración cada vez mas profundas, de la realidad de nuestra propia divinidad.

Lo importante es integrar la lección que la vida nos propone aquí y ahora, estar presentes en nuestra vida aquí y ahora, y conducirla de la manera más consciente y mas armoniosa con nuestros recursos del momento.
El trabajo hay que hacerlo aquí y ahora, exactamente allí donde nos encontramos, exactamente en las condiciones en las que estamos.
Estas condiciones son precisamente las que han sido elegidas por nuestra conciencia superior a fin de dar el máximo de oportunidades de evolución.
Todo trabajo de evolución, incluso el trabajo de cambio de contexto de pensamientos, puede percibirse como el viaje de la conciencia a través de diferentes dimensiones. Pero este viaje tiene una meta…acelerar el proceso y acercarnos cada vez mas a la paz, a la luz y a la libertad.

Ese es el juego que hemos elegido jugar.
Annie Marquier.

domingo, 20 de marzo de 2011

Entre Dogmas y Creencias...


Nos damos cuenta de que la vida es desagradable, dolorosa, triste; 
deseamos alguna clase de teoría, alguna clase de especulación o 
satisfacción, alguna clase de doctrina que explique todo esto, y así 
quedamos atrapados en explicaciones, palabras, teorías, y gradualmente 
las creencias echan raíces muy profundas y se vuelven inconmovibles, 
porque detrás de esas creencias, de esos dogmas, está el miedo constante 
a lo desconocido. Pero jamás miramos ese miedo; le volvemos la espalda. 

Cuanto más fuertes son las creencias, más fuertes los dogmas. Y cuando 
examinamos estas creencias: la cristiana, la hindú, la budista, 
etcétera, encontramos que dividen a la gente. Cada dogma, cada creencia 
tiene una serie de rituales, de compulsiones que atan y separan a los 
seres humanos. De modo que empezamos una indagación para averiguar qué 
es lo verdadero, cuál es el significado de esta desdicha, de esta lucha, 
de este dolor; y pronto quedamos atrapados en creencias, rituales, teorías. 
 La creencia es corrupción, porque detrás de la creencia y la 
moralidad se esconde la mente, el «yo» -el «yo» que se vuelve cada vez 
más grande, poderoso y fuerte-. Consideramos que la creencia en Dios, la 
creencia en algo, es religión. Pensamos que creer es ser religioso. 

¿Comprende? Si no creemos, se nos considerará ateos, seremos condenados 
por la sociedad. Una sociedad condenará a los que creen en Dios, y otra 
sociedad condenará a los que no creen. Ambas son la misma cosa. Así 
pues, la religión se vuelve una cuestión de creencia; y la creencia 
actúa y ejerce su influencia sobre la mente. De ese modo la mente jamás 
puede ser libre. Pero sólo en libertad podemos descubrir qué es lo 
verdadero, qué es Dios; no podemos hacerlo mediante ninguna creencia, 
porque nuestra creencia misma proyecta lo que pensamos que debe ser 
Dios, lo que pensamos que debe ser la verdad. 
J. Krishnamurti 

Visión de Largo Alcance


Un error básico que extravía a muchas personas es el siguiente:
Piensan en Dios y en el hombre en términos sólo del momento o como mucho, de unos pocos años. Quieren ver todo encuadrado y arreglado en un año o dos y cuando esto no sucede, deciden que no hay justicia en el universo, ni ley, ni orden, y se preguntan por qué Dios no ocupa su puesto y hace algo.
Tú vas a vivir para siempre, -en algún lugar. Vas a vivir no por un siglo o mil siglos, sino para siempre. Y por lo tanto verás que un año o dos, o veinte, o treinta es un tiempo muy corto en el cual buscar resultados permanentes. Los molinos de Dios muelen lentamente, pero cuando lo hacen, muelen sumamente pequeño. El jardinero no dice que no exista ley en la naturaleza, sólo porque su siembra no crezca una semana después que la plantó. No decimos que el ferrocarril no funciona, sólo porque el tren no está en Chicago media hora después de salir de New York, pero a menudo somos tentados a pensar que no hay ley de justicia y rectitud, sólo porque no vemos los resultados de las buenas o malas acciones de las personas, poco tiempo después que han sucedido.
Lo que un hombre siembre, dice la Biblia, eso mismo cosechará. Esta cosecha toma tiempo. Si te parece que en tu propia vida, aún no has recibido lo que mereces, la respuesta es que todavía no es el momento.
Si parece que algún conocido tuyo tampoco está obteniendo las recompensas o los castigos que tú consideras se ha hecho acreedor, la respuesta es -que todavía no es el momento. Dios nunca es burlado, y tarde o temprano, cada oración es contestada. Cada buen pensamiento, palabra, o acto, produce sus frutos de felicidad y avance espiritual y, por supuesto, cada cosa negativa, por la cual somos responsables deberá ser confrontada y superada también. La naturaleza siempre se toma su tiempo y para entenderla debes tener una visión de largo alcance.
Emmet Fox.

sábado, 19 de marzo de 2011

En que nos estamos convirtiendo...?

...Como Humanidad estamos en problemas !
como podemos calificar este horror...?
Como creen que nos ven desde las esferas celestes?
Somos merecedores de algo?
Tenemos que cambiar.... 
para que seamos dignos de la Misericordia Divina!
Afamelan

viernes, 18 de marzo de 2011

¿ Crees que tienes mucho Tiempo...?


"Don Juan me examinó con curiosidad y rió. Dijo, en tono muy bondadoso, que ya me había dicho que todos somos unos tontos. Yo no era la excepción.

-Siempre te sientes obligado a explicar tus actos, como si fueras el único hombre que se equivoca en la tierra -dijo-. Es tu viejo sentimiento de importancia. Tienes demasiada; también tienes demasiada historia personal. Por otra parte, no te haces responsable de tus actos; no usas tu mente como consejera y, sobre todo, eres demasiado accesible. En otras palabras, tu vida sigue siendo el desmadre que era cuando te conocí.

De nuevo tuve un genuino empellón de orgullo y quise rebatir sus palabras. Él me hizo seña de callar.

-Hay que hacerse responsable de estar en un mundo extraño -dijo-. Estamos en un mundo extraño, has de saber.

Moví la cabeza en sentido afirmativo.

-No estamos hablando de lo mismo -dijo él-. Para ti el mundo es extraño porque cuando no te aburre estás enemistado con él. Para mí el mundo es extraño porque es estupendo, pavoroso, misterioso, impenetrable; mi interés ha sido convencerte de que debes hacerte responsable por estar aquí, en este maravilloso mundo, en este maravilloso desierto, en este maravilloso tiempo. Quise convencerte de que debes aprender a hacer que cada acto cuente, pues vas a estar aquí sólo un rato corto, de hecho, muy corto para presenciar todas las maravillas que existen.

Insistí que aburrirse con el mundo o enemistarse con él era la condición humana.

-Pues cámbiala -repuso con sequedad-. Si no respondes al reto, igual te valdría estar muerto.

Me instó a nombrar un asunto, un elemento de mi vida que hubiera ocupado todos mis pensamientos. Dije que el arte. Siempre quise ser artista y durante años me dediqué a ello. Todavía conservaba el doloroso recuerdo de mi fracaso.

-Nunca has aceptado la responsabilidad de estar en este mundo impenetrable -dijo en tono acusador-. Por eso nunca fuiste artista, y quizá nunca seas cazador.

-Hago lo mejor que puedo, don Juan.

-No. No sabes lo que puedes.

-Hago cuanto puedo.

-Te equivocas otra vez. Puedes hacer más. Hay una cosa sencilla que anda mal contigo: crees tener mucho tiempo.

Hizo una pausa y me miró como aguardando mi reacción.

-Crees tener mucho tiempo -repitió.

-¿Mucho tiempo para qué, don Juan?

-Crees que tu vida va a durar para siempre.

-No. No lo creo.

-Entonces, si no crees que tu vida va a durar para siempre, ¿qué cosa esperas? ¿Por qué titubeas en cambiar?.

-¿Se le ha ocurrido alguna vez, don Juan, que a lo mejor no quiero cambiar?.

-Sí, se me ha ocurrido. Yo tampoco quería cambiar, igual que tú. Sin embargo, no me gustaba mi vida; estaba cansado de ella, igual que tú. Ahora no me alcanza la que tengo.

Afirmé con vehemencia que su insistente deseo de cambiar mi forma de vida era atemorizante y arbitrario. Dije que en cierto nivel estaba de acuerdo, pero el mero hecho de que él fuera siempre el amo que decidía las cosas me hacía la situación insostenible.

-No tienes tiempo para esta explosión, idiota -dijo con tono severo-. Esto, lo que estás haciendo ahora, puede ser tu último acto sobre la tierra. Puede muy bien ser tu última batalla. No hay poder capaz de garantizar que vayas a vivir un minuto más.

-Ya lo sé -dije con ira contenida.

-No. No lo sabes. Si lo supieras, serías un cazador.

Repuse que tenía conciencia de mi muerte inminente, pero que era inútil hablar o pensar acerca de ella, pues nada podía yo hacer para evitarla. Don Juan río y me comparó con un cómico que atraviesa mecánicamente su número rutinario.

-Si ésta fuera tu última batalla sobre la tierra, yo diría que eres un idiota -dijo calmadamente-. Estas desperdiciando en una tontería tu acto sobre la tierra.

Estuvimos callados un momento. Mis pensamientos se desbordaban. Don Juan tenía razón, desde luego.

-No tienes tiempo, amigo mío, no tienes tiempo. Ninguno de nosotros tiene tiempo -dijo.

-Estoy de acuerdo, don Juan, pero...

-No me des la razón por las puras -tronó-. En vez de estar de acuerdo tan fácilmente, debes actuar. Acepta el reto. Cambia.

-¿Así no más? .

-Como lo oyes. El cambio del que hablo nunca sucede por grados; ocurre de golpe. Y tú no te estás preparando para ese acto repentino que producirá un cambio total.

Me pareció que expresaba una contradicción. Le expliqué que, si me estaba preparando para el cambio, sin duda estaba cambiando en forma gradual.

-No has cambiado en nada -repuso-. Por eso crees estar cambiando poco a poco. Pero a lo mejor un día de éstos te sorprendes cambiando de repente y sin una sola advertencia. Yo sé que así es la cosa, y por eso no pierdo de vista mi interés en convencerte.

No pude persistir en mi argumentación. No estaba seguro de qué deseaba decir realmente. Tras una corta pausa, don Juan reanudó sus explicaciones.

-Quizás haya que decirlo de otra manera -dijo-. Lo que te recomiendo que hagas es notar que no tenemos ninguna seguridad de que nuestras vidas van a seguir indefinidamente. Acabo de decir que el cambio llega de pronto, sin anunciar, y lo mismo la muerte. ¿Qué crees que podamos hacer?.

Pensé que la pregunta era retórica, pero él hizo un gesto con las cejas instándome a responder.

-Vivir lo más felices que podamos -dije.

-¡Correcto! ¿Pero conoces a alguien que viva feliz?

Mi primer impulso fue decir que sí; pensé que podía usar como ejemplos a varias personas que conocía. Pero al pensarlo mejor supe que mi esfuerzo sería sólo un hueco intento de exculparme.

-No -dije-. En verdad no.

-Yo sí -dijo don Juan-. Hay algunas personas que tienen mucho cuidado con la naturaleza de sus actos. Su felicidad es actuar con el conocimiento pleno de que no tienen tiempo; así, sus actos tienen un poder peculiar; sus actos tienen un sentido de...

Parecían faltarle las palabras. Se rascó las sienes y sonrió. Luego, de pronto, se puso de pie como si nuestra conversación hubiera concluido. Le supliqué terminar lo que me estaba diciendo. Volvió a sentarse y frunció los labios.

Los actos tienen poder -dijo-. Sobre todo cuando la persona que actúa sabe que esos actos son su última batalla. Hay una extraña felicidad ardiente en actuar con el pleno conocimiento de que lo que uno está haciendo puede muy bien ser su último acto sobre la tierra. Te recomiendo meditar en tu vida y contemplar tus actos bajo esa luz."

Carlos Castaneda.

Solo puedes ser Libre si arriesgas



“Reírse es arriesgarte a parecer tonto. Llorar es arriesgarte a parecer sentimental. Alargar el brazo para agarrar al otro es arriesgarte a implicarte. Exponer tus ideas o sueños ante una multitud es arriesgarte a perderlos. Amar es arriesgarte a no ser correspondido. Vivir es arriesgarte a morir. Tener esperanzas es arriesgarte a perderlas.
Pero se tienen que correr riesgos. Porque el mayor peligro en la vida es no arriesgar nada. Si no haces nada, si no arriesgas nada, tu existencia se oscurece. Es probable que de este modo evites sufrimientos, pero no vas a aprender, a sentir, a cambiar, a amar ni a vivir.
Encadenado a una actitud de miedo, uno se convierte en esclavo… y pierde su libertad. Sólo eres libre si arriesgas.”
Alex Rovira


jueves, 17 de marzo de 2011

La vida es rara e incierta...

Cuando la muerte llama a tu puerta, todas tus convicciones no serán más que absurdos acertijos.
No te aferres a ninguna convicción.
 La vida es incierta, la misma naturaleza de la vida es la incertidumbre.
Y la persona inteligente siempre está insegura.
La propia disposición de mantenerse en la incertidumbre es valentía.
Esta disposición de estar en la incertidumbre es confianza.
Una persona inteligente es aquella que permanece alerta en cualquier situación,
que responde a las situaciones con todo su corazón.
No es que sepa lo que va a ocurrir; no es que sepa, «si haces esto sucederá aquello».
La vida no es una ciencia; no es una cadena de causa y efecto.
Cuando calientas agua hasta los 100 'C, se evapora, eso está garantizado.
Pero en la vida real, no hay nada tan seguro como eso.
Cada individuo es una libertad, una libertad desconocida.
Es imposible predecirlo, imposible imaginárselo.
Hay que vivir estando despiertos y con comprensión.
Osho

El Simple Arte de Bendecir... !


Rosa rojaAl despertar, bendice tu jornada, porque está ya desbordando una abundancia de bienes que tus bendiciones harán aparecer. Porque bendecir significa reconocer el bien infinito que forma parte integrante de la trama misma del universo. Ese bien lo único que espera es una seña tuya para poder manifestarse.
 
Al cruzarte con la gente por la calle, el auto, en tu lugar de trabajo, bendice a todos. La paz de tu bendición será la compañera de su camino y el aura de su discreto perfume será una luz en su itinerario. Bendice a los que te encuentres, derrama tu bendición sobre su salud, su trabajo, su alegría, su relación con Dios, con ellos mismos y con los demás. Bendice a todos en todas las formas imaginables, porque esas bendiciones no sólo esparcen las semillas de la curación, sino que algún día brotarán como otras tantas flores de gozo en los espacios áridos de tu propia vida.
 
Bendice tu ciudad, tus gobernantes y a todos como los educadores, enfermeras, barrenderos, sacerdotes y prostitutas. Cuando alguien te muestre la menor agresividad, cólera o falta de bondad, responde con una bendición silenciosa. Bendice totalmente, sinceramente, gozosamente, porque esas bendiciones son un escudo que los protege de la ignorancia de sus maldades, y cambia de rumbo la flecha que te han disparado.
 
Bendecir significa desear y querer incondicionalmente, totalmente y sin reserva alguna el bien ilimitado – para los demás y para los acontecimientos de la vida – haciéndolo aflorar de las fuentes mas profundas y más íntimas de tu ser. Esto significa venerar y considerar con total admiración lo que es siempre un don del Creador, sean cuales fueren las apariencias. Quien sea afectado por tu bendición es un ser privilegiado, consagrado, entero. Bendecir significa invocar la protección divina sobre alguien o sobre algo, pensar en él con profundo reconocimiento. Significa también llamar a la felicidad para que venga a él.
 
Bendecir significa reconocer una belleza omnipresente, oculta a los ojos materiales. Es activar la ley universal de la atracción que desde el fondo del universo traerá a vuestra vida exactamente lo que necesitas en el momento presente para crecer, avanzar y llenar tu vida de gozo.
 
Es imposible bendecir y juzgar al mismo tiempo. Mantén en ti ese deseo de bendecir como una incesante resonancia interior y como una perpetua plegaria silenciosa, porque de este modo serás de esas personas que son artesanos de la paz, y un día descubrirás por todas partes el rostro mismo de Dios.
 
Y por encima de todo, no te olvides de bendecir a esa persona maravillosa, absolutamente bella en su verdadera naturaleza y tan digna de amor, que eres tú mismo.Rosa roja 
 Pierre Pradervand

 

miércoles, 16 de marzo de 2011

Evolución y Crecimiento



 La evolución del hombre es la evolución de su conciencia.
Por lo tanto podemos decir, que un buscador de la  verdad es alguien que busca evolucionar.


Evolucionar, es crecer, es ir mas allá, es no quedarse estancado ignorando, es tener más conocimiento,
es acercarse mas a la verdad, es un viaje hacia la totalidad del ser.


lunes, 14 de marzo de 2011

Tu no eres tu Mente


No se trata tanto de que usas la mente equivocadamente: generalmente no la usas en absoluto, sino que ella te usa a ti. Esa es la enfermedad. Crees que tú eres tu mente. Ese es el engaño: El instrumento se ha apoderado de ti.
Eckhart Tolle

domingo, 13 de marzo de 2011

La Puerta Correcta...

Para llegar a la puerta correcta hay que llamar primero a muchas puertas equivocadas. Si te encuentras con la puerta correcta de golpe, no sabrás reconocer que era la correcta.
(Osho)