viernes, 1 de julio de 2011

El arte del equilibrio.


Mis días son intensos en los diferentes planos, con vaivenes emocionales que en momentos me lleva a extremos en mi actitud hacia otros y a veces en contra de mi persona y, a Dios gracias siempre regreso a mi centro.
Es compleja la tarea para enfrentar y vencer a los miedos, trabas o temores que nos impiden divisar la senda correcta pero, ¡que interesante resulta transitar estos desafíos de manera practica y personal !, no existe mejor aprendizaje que el obtenido con esfuerzo y en varias ocasiones con dolor en nuestro andar cotidiano.
La mayoría de las veces nos quedamos "Siendo Lunas, esperando que algún Sol nos ilumine", pero éste lo hace a medias, e inclusive puede cegar nuestra visión y confundirnos; o embelezarnos con su esplendor y aquietarnos sin avanzar.

Quita el polvo que cubre la chispa Divina que vive en ti.

Busca tu propia iluminación.

Brilla al calor de tu llama y compártela.
No intentes cegar a otros con tu luz en busca de satisfacción personal, de nada sirve mantener prisioneras a las Lunas eso sí, contagia tu fuego Divino para encender otros Soles.

No permitas que te engañen a través de complejas teorías dogmáticas ni textos confusos de creencia alguna que , requiera necesariamente de la figura de alguien como sostén y apoyo de la misma, ¡ la realidad espiritual es más simple de lo que imaginas y vive en tu interior esperando ser descubierta!. Toma valor, bucea en tus adentros y despierta al maravilloso ser que hay en ti, a nadie más necesitas para lograr este objetivo de vida!.

Vive cada instante como único e irrepetible y no esperes nada, no tengas expectativas ni buenas ni malas en ninguna circunstancia! no desperdicies la única y maravillosa posibilidad de sorprenderte día a día, a cada instante!.

Transmite con tus escritos, tu pensar y tu sentir; resuena en otros mil veces más fuerte el propio relato de una experiencia personal, que el transcribir a eximios pensadores, por más humildes que sientas sus palabras!.

El éxito es maravilloso y nos embriaga alegremente, pero es efímero, y de diluye como agua entre las manos.!

Persigue la gloria de la trascendencia, adentrandote en los caminos del amor.


Ricardo Benedetti.
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