martes, 8 de febrero de 2011

No hay alegría sin dificultades


No hay alegría sin dificultades. ¿Si no fuera por la muerte, apreciaríamos la vida? ¿Si no fuera por el odio, sabríamos que el objetivo final es el amor? … En esos momentos se puede, o bien mantener a la negatividad y buscar la culpa, o se puede optar por sanar y seguir amando. 
Si vive cada día de su vida correctamente, entonces no tiene nada que temer…

A lo largo de la vida, tenemos pistas que nos recuerdan la dirección que se supone debemos dirigirnos… si se mantiene enfocado, entonces usted aprenderá las lecciones. 

Cuando usted aprende sus lecciones, el dolor desaparece.

Cuando hemos pasado las pruebas que hemos venido a aprender a la Tierra, se nos permite graduarnos. Nos permiten desprendernos de nuestro cuerpo, que aprisiona nuestras almas… 
Aprende a ponerte en contacto con el silencio dentro de ti mismo y saber que todo en esta vida tiene un propósito.... 
Es sólo cuando realmente se conozca y comprenda que tenemos un tiempo limitado en la tierra - y que no tenemos forma de saber cuando nuestro tiempo ha llegado, entonces vamos a empezar a vivir cada día al máximo, como si se tratara de la única que hemos tenido. 
Creo que somos los únicos responsables de nuestras elecciones, y tenemos que aceptar las consecuencias de cada acto, palabra y pensamiento a lo largo de nuestra vida.

Las personas son como los vitrales. Brillan cuando el sol está afuera, pero cuando la noche se instala su verdadera belleza se revela sólo si hay una luz desde dentro. 
No hay errores, ni coincidencias, todos los eventos son bendiciones dadas a nosotros para aprender.

La lección final todos tenemos que aprender es amor incondicional, que incluye no sólo a otros sino a nosotros mismos también. 
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