jueves, 1 de julio de 2010

Conceptos...

Si no te agarras a ningún
concepto, cosa o ideología, 
te será fácil descubrir dónde
están la verdad y la realidad.
Lo importante es despojarte de
conceptos y emociones que no 
tienen cabida porque no son rea
les. Hay que disfrutar de todo pe
ro sin apegarse a nada.
Cuando te desapegues, verás cómo disfrutas más de todo,
pués serás mucho más libre para
recrearte en cada cosa sin quedar fijado a ninguna.
Dudar es esencial para la fe. El unico enemigo de la fe es
el miedo, no la duda, pués si no dudas, no cuestionarás
ni robustecerás tu fe, y entrarás fácilmente en el fanatis
mo. El fanático es el que no puede resistir el cuestionar
se las cosas, y si alguien las cuestiona en su presencia se
horroriza, porque teme que le hagan dudar.
Lo importante es escuchar y cuestionarse desde tí mismo
Esa responsabilidad es sólo tuya y no puedes apoyarla en 
otro, por mucho prestigio y credibilidad que tenga.
La apertura, así, se llama fe.
La palabra no describe la realidad, sino que la indica. La
realidad no puede expresarse en su profundidad y sus
matices, porque la palabra no es capaz de contenerla. Y,
por ello, los místicos aseguran que es imposible expresar
la realidad de Dios.
De la misma manera en las escrituras, sean cristianas, mu
sulmanes, budistas, etc., se nos señala solamente el cami
no, pero su interpretación literal lleva a cometer abusos.
Le preguntaron a Beethoven lo que quería expresar con la
Tercera Sinfonía, y el gran músico contestó: "Si yo pudiera
expresar lo que significa con palabras, no necesitaría expre
sarlo con música".
Precisamente porque tenemos la palabra Dios y asociamos
a esa palabra las ideas con las que nos han programado, so
mos incapaces de descubrirlo en la vida corriente y cotidia
na, y en las personas que están pasando a nuestro lado.
La mejor manera de acercarte a la verdad es que pases un
tiempo mirando el mar, el campo, la naturaleza y, sobre to
do, que repares en las personas como seres nuevos, sin con
ceptos, sin memoria, y que las escuches desde adentro con
tu corazón abierto de par en par, comprendiéndolas, amán
dolas. Esta es la mejor oración.

                                                                         Anthony de Mello.

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