miércoles, 19 de mayo de 2010

... Religión

Cuando se seca el estanque y se quedan los peces sin una gota de agua, no basta con darles aliento o tratar de humedecerlos con saliva: hay que tomarlos y echarlos al lago. 
No trates de animar a las personas con doctrinas; devuélvelas a la realidad.  Porque el secreto de la vida hay que encontrarlo en la vida misma, no en las doctrinas sobre ella.
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