martes, 2 de febrero de 2010

El buscador

1.- Estar presente a cada respiración. No dejes vagar tu atención ni por la duración de un simple aliento. Recuérdate siempre en toda circunstancia.

2.- Mantiene tu atención delante de ti a cada paso que des. Tú deseas la libertad y no debes olvidarlo nunca.

3.- Tu marcha va hacia tu hogar. Recuerda que vas viajando desde el mundo de apariencias hacia el mundo de la Realidad.

4.- Soledad entre la multitud. En toda tu actividad exterior permanece internamente libre. Aprende a no identificarte con nada, cualquiera que ello sea.

5.- Recuerda a tu Amigo: Dios. Deja que la plegaria de tu lengua sea la plegaria de tu corazón.

6.- Regresa a Dios. Ninguna otra meta que no sea obtener la Realidad.

7.- Lucha contra los pensamientos intrusos. Mantiene tu mente en lo que estás haciendo, sea exterior o interiormente.

8.- Sé constantemente consciente de la cualidad de la Divina Presencia. Que se te haga un hábito reconocer la Presencia de Dios en tu corazón.


J. G. Bennett.
Este artículo fué publicado en el Nº 6 de la Revista ALCIONE

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