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domingo, 29 de enero de 2012

El acto de Fluir

Un acto inteligente y respetuoso
consiste es dejar que la energía de las cosas "discurra"
ellas son como son.
Shumryu Suzuki

martes, 15 de junio de 2010

.... Cotidianidad

No permitas que los acontecimientos de tu vida cotidiana te encadenen, pero no te sustraigas jamás a ellos. Solamente así alcanzarás la liberación.
Huang-Po

miércoles, 17 de febrero de 2010

Competencia vs Cooperación

Todos los seres participan en la vida universal,
y no se perjudican unos a otros.
Todas las leyes de los cuerpos celestes
y las que regulan las estaciones
se cumplen simultáneamente sin interferirse entre si.
Las fuerzas de la naturaleza se manifiestan
tanto haciendo deslizar un débil arroyo
como desplegando descomunales energías
capaces de transformar a todos los seres,
y en esto consiste precisamente
la grandeza del cielo y de la tierra.
 Confucio

Lía

lunes, 1 de febrero de 2010

Fluir...!!!


   Entre las orillas del dolor y el placer
fluye el río de la vida.
Sólo cuando la mente se niega
a fluir con la vida
y se estanca en las orillas,
se convierte en un problema.
Fluir con la vida quiere decir aceptación;
dejar llegar lo que viene
y dejar ir lo que se va.
Tú no eres lo que sucede,
eres a quien le sucede.
Sri Nisargadatta Maharj
www.elixiresparaelalma.com.ar/vida/img/pocas-...

El Hombre Sabio

El sabio se mantiene alejado de la rivalidad,
de la codicia y de la confusión
producida por los deseos.
El sabio es feliz al vivir,
es bondadoso y armoniza con todos,
es sincero al hablar, equilibrado
y recto en el trabajo y en la vida.
Cuando acaba su obra, se retira oportunamente,
su respiración es fresca como la de un niño,
y busca siempre beneficiar a los hombres.

El sabio es difícil de comprender,
es cauteloso como quien atraviesa
un río en invierno,
prudente como quien tiene enemigos,
reservado como el huésped de una casa,
sencillo como la madera, tranquilo como un valle
y profundo como las aguas de un lago.
El sabio posee poco
porque se ha olvidado de las cosas,
su presencia es modelo para todos los hombres.
No se muestra, por eso resplandece,
no se vanagloria, por eso sobresale,
no se exalta, por eso merece elogio,
es humilde y se mantiene íntegro.
Permanece independiente,
aunque viva rodeado de gloria y esplendor
nunca pierde la paz.

El sabio no es impetuoso,
y nunca pierde el dominio de sí mismo.
El sabio no ofende a nadie,
y nunca halla motivo para rechazar a nadie.
El sabio es aquel que se conoce a sí mismo,
que quiere conquistarse a sí mismo,
más que conquistar a otros.
El sabio, contemplado,
no parece digno de ser mirado,
oyéndolo, no parece digno de ser escuchado,
sin embargo, contiene en sí todas las virtudes.
El sabio parece que no hace nada y,
sin embargo, nada queda sin realizar.
El sabio hace del corazón de los demás
el suyo propio.
Con el bueno obra de forma buena,
con el malo obra de buena forma.
El sabio se parece a un niño,
nada ni nadie le daña.
El sabio se da cuenta de las cosas
que para los demás pasan inadvertidas,
y estima por igual las grandes y las pequeñas.
El sabio no combate, mas siempre vence,
y no teme a la muerte.
El sabio es, en fin, quien está en armonía
con la naturaleza.