viernes, 22 de julio de 2011

Acerca de ciertas cosas ....



«Todos los que no sean locos estarán de acuerdo acerca de ciertas cosas: que es mejor estar vivo que muerto,  bien alimentado que hambriento, ser libre que ser escla­vo. Hay muchos que sólo desean tales cosas para sí mis­mos y sus amigos, y se ponen muy contentos con el sufrimiento de sus enemigos.
A estas personas se les puede refutar con la ciencia:
a tal punto se ha vuelto  la humanidad una sola familia,
que no podemos asegurar nuestra propia prosperidad
si no se asegura también la de todos los demás.
Si quieres ser feliz, has de resignarte a ver felices también a los otros”.
 (The Science to Save Us from Science)» Lo mejor de Bertrand Russell (2002)

martes, 19 de julio de 2011

Amor Lealtad y Traición


Sólo hay una clase de traición
¡!! Y ES TRAICIONAR A LA PROPIA VIDA ¡!!
¡!! NO HAY OTRA TRAICION ¡!!
Si continúas viviendo con una mujer, o un marido, regañona y posesiva, a la que no amas en absoluto, estás desperdiciando tu propia oportunidad.
Según una máxima del Talmud, Dios te dirá:
¡!! TE HE DADO MUCHAS OPORTUNIDADES PARA SER FELIZ ¡!!
¿ POR QUÉ LAS HAS DESPERDICIADO ?
No te preguntará qué pecados has cometido
¡!! SINO QUÈ OPORTUNIDADES PARA SER FELIZ HAS PERDIDO ¡!!
pues serás responsable de ellas.Ciertamente, es muy hermoso: sólo serás responsable de las oportunidades…
! QUE TUVISTES A TU DISPOSICION Y DESPERDICIASTE ¡
!!! MANTENTE FIEL A TI MISMO ¡!!
¡!! ES LA UNICA LEALTAD NECESARIA ¡!!
y todo irá bien
OSHO

El Dios del Amor


Entrégate a algo más grande que tu... eso es el Dios del amor: En sí mismo el mito de que hay un Dios del amor es hermoso, es una comprensión tremenda. Entonces dos amantes pueden entregarse a Dios y mantenerse independientes. Y cuando son independientes hay belleza... de lo contrario se convierten en una sombra. Si la pareja se convierte en una sombra, en ese mismo momento empezaras a perder interés en ella... ¿quién ama a una sombra? Si te conviertes en una sombra, tu pareja empezará a perder interés en ti. Queremos amar a verdaderos seres humanos, no a sombras.

No hace falta transformarse en la sombra de nadie. Sigue siendo tu mismo, y que tu pareja haga lo mismo. De hecho, al entregarte al Dios del amor, te vuelve autentico. Y nunca eres tan auténticos como cuando te vuelves auténtico por primera vez. Dos seres auténticos pueden amar muy profundamente... y luego ya no existe la necesidad de contenerse.

Dejad que subraye esta idea: cuando te entregas al Dios del amor, ya no es tan importante si tu pareja se queda, te deja o te vas tu. Lo importante es que el amor permanece. Tu entrega es al amor, no a la pareja. De modo que la única cuestión es no traicionar el amor. Los amantes pueden cambiar, el  amor puede permanecer. En cuanto has entendido esto, el miedo desaparece.

Osho

lunes, 18 de julio de 2011

¿ Por que ?


POR QUE?

Por qué si decimos amarnos los seres humanos,
nos herimos?
Por qué no nos vemos?
Por qué nos ignoramos?
Por qué nos gritamos?
Por qué nos lastimamos?
Por qué nos hacemos daño?
Por qué nos evitamos?
Por qué nos mentimos?
Por qué nos olvidamos?
Por qué nos traicionamos?
Por qué nos acostumbramos a vivir así?
Por qué perdemos el tiempo
discutiendo y alejándonos?
Por qué dejamos de creer?
Por que hay cosas que nos cuesta reconocer?
Por qué es tan dificil entendernos y perdonarnos?
Por qué, si podemos aprovechar la vida,
compartiendo el amor que se nos ha dado? 
Por qué pasan todas estas cosas?
Por qué si debemos amarnos?
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jueves, 14 de julio de 2011

... Del Hombre Libre

Hay dos formas de soledad. 
Una que es la soledad del aislamiento,
con su desesperación, tristeza y separación de todo y de todos; 
 la otra, que es la soledad madura del hombre libre,
que al no depender de nada ni de nadie, está relacionado con todo.
Krishnamurti


 

miércoles, 13 de julio de 2011

Cambia... tu !

"No es necesario cambiar el mundo,
basta con cambiarte a ti mismo para que el mundo empiece a cambiar,
porque formas parte de él.
Si un solo ser humano cambia, ese cambio irradiará a miles y miles de personas.
Te convertirás en el detonante de una revolución que dará origen a un ser humano
completamente nuevo".
Osho

Buenos días
Paula
                                                http://ar.groups.yahoo.com/group/unificacionyug/ 

lunes, 11 de julio de 2011

Identificarse con el Pensamiento


Los dogmas —religiosos, políticos, científicos— surgen de la creencia errónea 
de que el  pensamiento puede  contener y encerrar la realidad o la verdad. Los 
dogmas son prisiones conceptuales colectivas. Y lo extraño es que la gente ama 
la celda de su prisión porque le da sensación de  seguridad, una falsa  sensación
de «yo sé». 
Nada ha causado más sufrimiento a la humanidad que sus dogmas. Es cierto
que cada  dogma  se viene abajo antes  o después, porque  su falsedad acaba 
siendo revelada por  la realidad; sin embargo, a menos que  el error básico sea 
visto tal como es, el dogma será reemplazado por otros. 
¿Cuál es el error básico? La identificación con el pensamiento.
El despertar espiritual es el despertar del sueño del pensamiento. 
El reino de la conciencia es mucho más vasto de lo que el pensamiento puede
entender. Cuando dejas de creerte todo lo que piensas, sales del pensamiento y 
ves con claridad que el pensador no es quien tú eres. 
La mente existe en un estado de «nunca tener suficiente», por lo que siempre
ambiciona más. Cuando te identificas  con la mente, te aburres y te inquietas
fácilmente. El aburrimiento  significa que la mente tiene hambre de nuevos 
estímulos, de más  alimento  para el pensamiento, y que  su hambre no está 
siendo satisfecha. 
Cuando estás aburrido, puedes satisfacer «hambre mental» leyendo una 
revista, haciendo una llamada telefónica, poniendo la tele, navegando en
Internet,  yéndote de compras  o —y esto es  bastante común— transfiriendo al 
cuerpo  la  sensación mental de carencia  y la necesidad de  querer siempre algo
más, satisfaciéndolas brevemente ingiriendo más comida. 
O puedes sentirte  aburrido e inquieto, y observar la sensación de estar
aburrido e inquieto. A medida  que vayas dándote cuenta de estas sensaciones,
empezará a surgir algún espacio y quietud en torno a ellas. Al principio sólo
habrá un poco, pero, conforme crezca la sensación  de espacio interno, el 
aburrimiento empezará a disminuir en  intensidad  y significado. De modo que 
incluso el aburrimiento te puede enseñar quién eres y quién no eres. 
Descubres que ser  «una persona aburrida» no es tu identidad esencial. El 
aburrimiento, simplemente,  es un  movimiento interno de la energía
condicionada. Tampoco eres una persona enfadada, triste o temerosa. El 
aburrimiento, el enfado, la tristeza o el miedo no son «tuyos», no son
personales. Son estados de la mente humana. Vienen y van.
Nada de lo que viene y va eres tú.  
«Estoy aburrido»; ¿quién sabe esto? 
«Estoy enfadado, triste, atemorizado»; ¿quién lo sabe? 
Tú eres el conocimiento, no el estado conocido. 
Eckhart Tolle

domingo, 10 de julio de 2011

Identidad Equivocada


Durante doce años, Buda vagó por los bosques haciendo
diferentes prácticas espirituales y meditando.
Y al final llegó el día del regocijo supremo y, sentado debajo de un árbol,
se iluminó.
Lo primero que recordó fue que tenía que volver al palacio para
comunicar la buena noticia a la mujer que lo había amado, al
hijo que había dejado atrás y al anciano padre que cada día
esperaba que volviera.
Éstas son cosas tan humanas que se llevan en el corazón,
incluso en el de un Buda.
 
Después de doce años, Buda regresó.
Su padre estaba enojado, como cualquier padre lo estaría.
No pudo ver quién era Buda ni pudo ver aquello en lo que Buda se había convertido.
No pudo ver su espíritu, que era tan patente y claro.
El mundo entero se daba cuenta, pero su padre no podía verlo.
Su padre lo recordaba con su identidad de príncipe,
pero esa identidad ya no estaba ahí.
Buda había renunciado a ella.
 
De hecho, Buda dejó el palacio precisamente para conocerse a
sí mismo tal y como era. No quería distraerse con lo que otros
esperaban de él.
 
Pero su padre lo miraba ahora a la cara con lo ojos de hacía
doce años. -Soy tu padre –le dijo-, y aunque me hayas hecho
mucho daño, aunque me hayas herido profundamente, te quiero.
Soy un anciano y estos doce años han sido una tortura.
Tú eres mi único hijo, y he intentado seguir vivo hasta que regresaras.
 
Ahora, estás aquí. ¡Toma, hazte cargo del palacio, sé el rey!
Aunque a ti no te interese, déjame descansar. Ya es hora de
que yo descanse. Has cometido un pecado contra mí, casi me
has asesinado, pero te perdono y te abro las puertas.
-Padre, date cuenta de con quién estás hablando –contestó
Buda-. El hombre que dejó el palacio ya no está aquí. Murió
hace mucho tiempo. Yo soy otra persona. ¡Mírame!
-¿Quieres engañarme? –dijo su padre, todavía más enojado-.
¿Crees que no te conozco? ¡Te conozco mejor de lo que nadie
te puede conocer! Soy tu padre, te he traído al mundo; en tu
sangre circula mi sangre, ¿cómo no voy a conocerte?
-Aun así, padre –respondió Buda-. Por favor, comprende. He
estado en tu cuerpo, pero eso no significa que me conozcas.
-De hecho, hace doce años ni siquiera yo sabía quién era.
¡Ahora, lo sé! Mírame a los ojos.
-Por favor, olvida el pasado, sitúate aquí y ahora.
-Te he esperado durante todos estos años –le dijo su padre-, y
hoy me dices que no eres el que fuiste, que no eres mi hijo,
que te has iluminado...
Respóndeme entonces tan sólo a una última cosa:
sea lo que sea que hayas aprendido,
¿no hubiera sido posible aprenderlo aquí, en el palacio, a mi lado, entre tu gente?
¿Sólo se encuentra la verdad en el bosque y lejos de nosotros?
-La verdad está tanto aquí como allí –dijo Buda-.
Pero hubiera sido muy difícil para mí conocerla,
porque me encontraba perdido en la identidad de príncipe, de hijo, de marido, de padre, de ejemplo.
-No fue el pasado lo que abandoné, ni a ti, ni a los demás,
sólo me alejé de la prisión que era para mí mi propia identidad.
 
Buenos Días 
Paula
                                   http://ar.groups.yahoo.com/group/unificacionyug/                               

viernes, 8 de julio de 2011

Aceptación

Acepta
Cuántas veces hemos deseado ser más amables, no tener agresividad o necesidad de juzgar. Cuántas veces hemos querido poder entregarnos más a la vida sin temores.
Cuántas veces hemos  caído una y otra vez en esos patrones viejos que creíamos ya hace tiempo haber superado.
Cuántas veces hemos luchado ante lo que la vida nos presentaba. Cuánta resistencia hemos puesto ante lo inesperado y sorpresivo.
Cuántas veces nos exigimos, nos castigamos, no nos aceptamos.

Hoy luego de transitar la lucha ante aquello que no quieres ser, tener, ver, en definitiva que no quieres vivir, es tiempo de bajar la defensa, de detener la guerra y pedir la Paz interior. Hoy es tiempo de vivir en ACEPTACIÓN.
Si niegas la oscuridad en ti, tu cuerpo se encargará de hablar de lo que le sucede a tu interior. Si niegas o reprimes cada emoción baja que aparezca, y te esfuerzas por no ver lo que está adentro sin resolver, tu alma se sentirá presa de tus conflictos, tus emociones serán desproporcionadas y poco sinceras contigo y con los demás.
Si niegas o luchas ante lo que el camino te presenta, sólo será más difícil que antes.
Eres humano, y estas aprendiendo a Amar, y entre un aprendizaje y otro, habrá caídas, vueltas e idas, pero no te enojes contigo o con lo que te toca vivir, estas aprendiendo como un niño a caminar. No califiques tus vivencias o tus estados emocionales como buenos o malos. Sólo son. Eres todo lo que vives, entonces vive todo lo que eres.
 Hay un justo equilibrio, un punto entre las polaridades de lo que quieres ser y lo que eres realmente, o lo que quisieras vivir y lo que vives realmente, y en ese punto está la Paz. Si encuentras ese punto en tu vida, ese lugar de ti donde puedes descansar y aceptar todo sin juzgar, podrás trasformar cada momento, cada segundo de tu existencia en una bendición. Podrás vivir en verdadera e imperturbable Paz.
En este punto central de ti, serás lo que eres, ni más ni menos. Ni blanco ni negro, ni bueno ni malo. Eso eres tú, una chispa de Dios jugando a recordar su origen Divino.
No niegues nada. Todo lo que atraviesas, en algún lugar más profundo has decidido vivirlo para experimentar y crecer.
Equilibrio. El camino del medio es al que debes llegar, y cómo se llega: Con Aceptación.
Aceptando lo que eres ahora, tus limitaciones, tus temores, bloqueos; aceptando tus “problemas” actuales, tus conflictos cotidianos.
Cuando transites algo que no puedas transformarlo con lo que eres o tienes, Acéptalo. Abrázalo. Eso eres tú.
¿Cuánto esfuerzo gastas en querer negar lo que eres, en querer negar lo que debes ver y transitar? ¿Y si simplemente lo aceptas? ¿Si simplemente te aceptas y te abrazas, y abrazas todo lo que hay dentro y fuera de ti? ¿Si te amas y dices: “Acepto lo que Soy”, “Acepto lo que en mi vida se presente”?
Tal vez eres conciente de que puedes dar mucho más de ti si estarías en otra situación de vida, pero para llegar a más debes aceptar lo que hay Aquí y Ahora. Escúchate un momento. Tomate un tiempo para apreciar tu camino. Mira todo lo que eres. Sólo debes amarte, sólo debes amar tu vida. “Esto es lo que soy. Esto es lo que vivo hoy. Sé que puedo más, siento mis potenciales y capacidades ilimitadas, pero hoy me toca transitar esto. Quisiera una vida más armoniosa, pero hoy, en este segundo de mi eternidad, acepto lo que vivo. Hoy me acepto como soy”
Luego entrégaselo al Universo. Ofrécelo a Dios. Ofrécete con sinceridad ante el mundo.
 La aceptación trae Paz. El esfuerzo y negación, cansancio e infelicidad.
Pero es importante no confundir “Aceptación” con “resignación”. La resignación te hará estancarte en la situación de vida, sin necesidad ni motivación de cambio alguno. Y principalmente, la resignación difícilmente te traerá paz porque estarás siendo sólo una parte de todo lo que eres verdaderamente.

La resignación es la no esperanza de cambio. La aceptación es cambio, porque cuando se acepta lo que hay, lo que hay ya no es lo mismo.
La aceptación es la esperanza de que todo es transitorio y momentáneo, pero aun así me enseña a que debe ser respetado y vivido.
La aceptación verdadera trae indudablemente Paz, y esta paz será la llave de la transformación.
La mayoría de las veces cuando algo difícil se presenta en nuestras vidas, tomamos dos posturas, o luchamos contra ello o lo negamos conciente o inconcientemente. Toda la vida hemos crecido así. Se nos cae algo al piso y decimos “No!”. Se nos rompe algo y lo primero que decimos sin pensar es “No!” Nos echan del trabajo, perdemos algo importante, nos separamos de alguien querido, y ante todo el primer impulso que tenemos es decir “No, no puede ser”.
Puede haber cosas más difíciles que aceptar que otras, pero debemos saber que cuanto mayor es el caos, mayor es la paz que se siente cuando se lo acepta sin resistencia.
Empieza probándolo en pequeñas cosas, verás que liviano comienza a ser todo. Di “Si!”. Sólo date la oportunidad de soltar la resistencia de los hechos de tu vida.
Por supuesto que es más fácil aceptar aquello que comprendes, que sabes los porqués, la razón por la cual vives o sientes algo, que aquello que no comprendes por qué debes transitarlo y por lo tanto lo sientes injusto para ti. Pero aun así, ante el mayor desconcierto, confía, siente el orden detrás del caos.

Suelta la mochila. No es pesada si la entregas al poder superior. Descansa la mente, no debes entenderlo todo. No debes solucionar el mundo. No debes ser de una determinada forma ante los demás. No te esfuerces por mantener una imagen de ti ante ti mismo y el mundo. No hace falta que lo hagas, primero porque en ningún lugar está escrito cómo debes ser, y segundo porque estarás limitando la verdadera belleza de tu alma.
Acepta tus limitaciones, los problemas de tu vida, los conflictos interiores. Acepta la luz y la sombra de la vida.
Acéptalo con humildad y sinceridad. No debemos ser perfectos, sólo sinceros y humildes. Sólo flexibles y livianos.
Entrega todo eso que guardas adentro de ti, deja que salga. Es una mochila muy pesada para ti, pero rápidamente se vacía si la miras con Aceptación. Si la miras con amor. Si la abrazas y la sueltas.

Deja que tu alma aflore, deja que guíe tus acciones, pensamientos y sentimientos. Si quieres controlar y medir cada cosa que ocurre, tu alma no tendrá lugar para expresarse. Sin embargo, si aceptas todo en Paz, tu alma tomará el mando de tu vida, y todo se transformará.

“Esto es lo que soy, esto es lo que me toca vivir o transitar. No es bueno ni es malo, no es blanco ni negro. Solo es. Y es perfecto y está en orden. Lo Acepto.”
Dile al Universo, a Dios, a la Fuerza Superior:

“Quiero continuar creciendo, expandiéndome, sanándome por mi y por el mundo. Pero esto es lo que soy ahora. Lo acepto, lo abrazo, lo amo y lo agradezco. Desde mi más profunda humildad y sinceridad, lo entrego y me entrego ello. Amo lo que soy, veo mi Luz, siento mi Dios interior guiándome y cuidándome en cada momento.”

No debes ser perfecto y tener control y entendimiento de todo. Solo acepta lo que eres, lo que vives, lo que tienes y no tienes, y la Paz se hará en ti, y de ti, irá al mundo.
por Nancy Erica Ortiz
Editora de Caminos al Ser - Creadora del curso "Los Niños de Hoy"


Tiempo de Espera


Solemos tener prisa. Siempre y para todo. Si es tiempo de dolor y pena, deseamos que pase de inmediato y si esperamos la felicidad, no alcanzamos a dar al tiempo su momento de discurrir para llenarnos con lo que no tuvimos. En cualquier caso, todo pasa. No debemos olvidarnos que nada permanece por siempre; que el sufrimiento termina tarde o temprano y que la felicidad también tiene caducidad. No debemos pasar por la vida solo con recuerdos. Nada hay más penoso que reconocer el placer cuando ya ha pasado. Nada peor que tener la sensación de no haberlo dicho todo, de no haber amado lo suficiente, de no haber abrazado, besado o entregado lo mejor de nosotros una vez que nada puede hacerse. Hay que entregarse con intensidad a lo que uno vive, hay que poner pasión en lo hacemos y comenzar a sentir con fuerza que sea lo que sea, lo es por un tiempo limitado. Todo llega. Todo pasa. Y en ese intermedio nos quedamos ensimismados mirando como corren delante de nosotros las emociones sin rozarlas siquiera. Tememos perder y perdemos con sólo temerlo. Nos cuesta arriesgar e ignoramos lo que nos espera al otro lado de la orilla. Siempre hay alguien que está esperándonos aunque no lo sepa aún. La posibilidad de perder está dentro del juego de la vida. Pero aun perdiendo ganamos la aventura de vivirlo. Y nos queda la espera…la infinita espera de un tiempo mejor que sin ninguna duda se acordará de nosotros. Solamente debemos quedarnos quietos y dejar que suceda. Como si de un manto de estrellas se tratase y cayese sobre nosotros cuando el tiempo es cumplido. No te apures. Si aún no ha pasado es porque no tenía que suceder. Tu deseo será una orden para el universo y todas las coordenadas se dispondrán para envolverte en él…cuando menos lo esperes. Confía. En ti. En todo.
 

jueves, 7 de julio de 2011

La Misión


Tienes una tarea para realizar.
Desde que has nacido la tienes
pero raramente la descubres.

De vez en cuando, y como una estrella,
alguien la devela.

Entonces, con ella,
ilumina al mundo.

Cuando no la has descubierto,
cuando no has puesto en claro tu tarea,
entonces vagas sin rumbo,
te abandonas a la desidia o a la desdicha,
o te empeñas y te afanas
y corres y luchas, enardecidamente;
o te embarcas perezosamente en tus ensueños;
o roes amargamente la realidad,
como un hueso que se escapa a tus dientes,
o persigues la vida, desesperado,
como a una flor única que te niega a su perfume.


Porque hagas lo que hagas,
es a ti a quien persigues,
y tu tarea es: encontrarte.
Tu tarea es: saber quién eres.
Tu tarea es: saber para qué eres.

Y hagas lo que hagas,
y aunque te multipliques y te agotes,
y aunque persigas encarnizadamente tus sueños,
si no realizas Esa tarea:
no habrás hecho nada, nunca,
en tu vida.

Rumi.

Reflexiones ....

Aquello que Miramos y no Podemos Ver es lo Simple
Lao Tsé
 

Encuentro Santo


"Cuando te encuentras con alguien,
recuerda que se trata de un encuentro santo.
Tal como lo consideres a él,
así te considerarás a tí mismo.
Tal como lo trates,
así te tratarás a ti mismo.
Tal como pienses de él,
así pensarás de ti mismo.
Nunca te olvides de esto,
pues en tus semejantes o bien te
encuentras a ti mismo

o bien te pierdes a ti mismo”
Buenos días
Paula