lunes, 19 de julio de 2010

Las Señales de la Vida

por Jordi Morella


A menudo pedimos algún indicio para saber qué hacer en nuestra vida, qué dirección seguir, o alguna muestra conforme nuestra situación se encuentra en el lugar adecuado. Dudamos ante situaciones que nos gustaría que fuesen y no están siendo. Nos preguntamos qué hacer ante lo que nos sucede o por conseguir algo muy deseado. Todas nuestras demandas expresadas en voz alta al universo y manifestadas con toda la fuerza de nuestro corazón, son escuchadas y atendidas. Una vez manifestada nuestra intencionalidad, hemos de continuar viviendo nuestro día a día y estar atentos a todo aquello que nos pueda llegar de diferentes fuentes que puedan estar relacionado con nuestro propósito. Cuando más haya despertado el ser humano su conciencia espiritual, más se dará cuenta de lo que está atrayendo. Cuanto más deseo tenga de aquello que anhela, con más fuerza atraerá y verá como el universo le dará como consecuencia de su manifestación en voz alta.


Ábrete y date cuenta de lo mucho que la vida te da. Abre tu mente y tu corazón para saber que aquello que te llega está relacionado con lo que has pedido. No se te da porque sí, señales equivocadas, no! Lo que recibes es el camino a seguir y la decisión a tomar, porque en el fondo, aquello que te das cuenta proviene de tu Yo Superior, del ser más elevado de ti mismo que ha elegido aquello que le has pedido como ser racional y terrenal.

Las señales son como un destello de luz en un camino oscuro. Si no existieran, probablemente no sabríamos hacia donde ir y no veríamos nuestro caminar. Cuando se te da luz para que veas claro, es porque tú la has pedido. Acéptala y sigue aquello que te indica porque es para tu mayor bien y tu plena felicidad. ¿De qué sirve pedir una llave para abrir una puerta que sabes que te permitirá conseguir aquello que quieres, si cuando la tienes no la quieres hacer servir?


Hay muchas personas que tienen miedo y resistencias a hacer caso a lo que se le está mostrando. Su pasado les pesa demasiado y no quieren sufrir más. Las señales aparecen a cada intencionalidad nuestra, a cada paso que damos. Son nuestras aliadas y la respuesta adecuada procedentes de la Fuente de toda Sabiduría existente manifestada a través de la forma. Esto son las señales. Estas siempre aparecen para nuestro mayor bien y son la llave para llegar a manifestar nuestra divinidad. Cuanto más les hagamos caso, más fluiremos por la vida y más puertas, con más facilidades, se nos abrirán. Son el cartel que nos indica qué dirección debemos de seguir en medio de un cruce de caminos. Si no les hacemos caso, nos quedaremos bloqueados y quietos en nuestra vida hasta que tomemos la decisión de aceptarlas y librarnos a ellas. Las señales son nuestra voz interior, esta sabiduría que todos llevamos dentro, materializando nuestros deseos, nuestra voluntad. Las señales nos llevan a nuestra plena realización.


Tú tienes la llave para abrir esta puerta, donde detrás de ella, se encuentra justo aquello que has pedido. ¿Por qué no te liberas de los miedos y muestras al ser valiente que eres, consiguiendo tus anhelos?


Cuanto más hagamos caso de las señales que la vida nos da, antes conseguiremos ser nosotros y materializar en nuestra vida nuestros objetivos y deseos. Queremos y queremos, y cuando se nos da, lo rechazamos porque no nos atrevemos a hacerles caso o las negamos.


Estamos constantemente rodeados de señales que nos indican el camino a seguir, pero el ser humano ignora lo que se le da, que es todo. Queremos tener una visión clara de lo que hacer, y cuando se encuentra ante nosotros, la negamos. Queremos saber qué hacer en la vida, o qué decisión tomar, y cuando se nos da, la ignoramos.

Dejemos de tener miedo para seguir aquello que la vida nos indica para hacer y nuestro mayor bien.
Se nos da y muchas veces estamos distraídos.
Se nos ofrece y a menudo lo negamos.
Se nos muestra de una manera evidente el camino a seguir, y nosotros decimos: No!.

Entonces nos quejamos y nos rodeamos de más dolor al pensar que la vida no me da aquello que le pido. ¡Ya lo creo que nos lo da, pero eres tú quien lo niegas! ¡Perdemos tanto tiempo y energía negando lo que es!


Ser feliz es fácil, solo es necesario fluir y seguir las directrices que la vida te muestra facilitando tu avance. Cuando hacemos caso a las señales que ésta nos da, todo va bien, y solo alegría y gozo por vivir se manifiesta en nosotros. Seguir las señales es de valientes y sabios. Negar lo que se te muestra ante ti es la actitud de nuestros miedos y de tu mente enraizada en un pasado.

Se nos quiere facilitar nuestra vida. No estamos solos, pero hemos de estar abiertos y predispuestos a seguir la dirección que se nos indica para nuestro mayor bien y nuestra plena manifestación divina.
Siguiendo las señales te llevará a la sabiduría y a disfrutar de la vida como no lo has hecho hasta ahora. Todo es sencillo, llano.

Te invito a que la vida te sonría y puedas sentir tu divinidad, y como las puertas se van abriendo debido al amor que se irá manifestando cada vez más en ti.
Sigues las señales que la vida te da, y deja de pensar, de querer controlarlo todo, porque aquello que quieres saber ya se encuentra ante ti. Ábrete, observa y acepta. Después, se necesitará ser valiente para llevar a término aquello que se te ha mostrado para ti. Tu tesoro se encuentra detrás de la puerta que se encuentra cerrada. Tú tienes la llave. Atrévete a abrirla y disfruta de todo aquello que la vida te regala.

Eres un ser amado, velado y guiado por el mundo de la Luz, Uno con tu divinidad.
Confía y déjate ir para conseguir tus mayores ideales.
La vida te lo da a través de las señales.
Síguelas y llegarás a ellos.

Que el Amor y la Paz sean en ti.

...El Océano

“Usted perdone", le dijo un pez a otro,

"es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. 
Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano?
He estado buscándolo por todas partes, sin resultado".

"El Océano", respondió el viejo pez, "es donde está ahora mismo".
"¿Esto? Pero si esto no es más que agua...
Lo que yo busco es el Océano, replicó el joven pez.

 Deja de buscar. 
No hay nada que buscar. 
Sólo tienes que estar tranquilo, abrir tus ojos y 
mirar.

 de
Anthony de Mello


http://ar.groups.yahoo.com/group/unificacionyug/

viernes, 16 de julio de 2010

La Sopa de Nasrudin


Cierto día, un campesino fue a visitar a Nasrudin, atraído por la gran fama de éste y deseoso de ver de cerca al hombre mas ilustre del país. Le llevó como regalo un magnífico pato. El Mula, muy honrado, invitó al hombre a cenar y pernoctar en su casa. Comieron una exquisita sopa preparada con el pato
[Image]A la mañana siguiente, el campesino regresó a su campiña, feliz de haber pasado algunas horas con un personaje tan importante. Algunos días más tarde, los hijos de este campesino fueron a la ciudad y a su regreso pasaron por la casa de Nasrudin. - Somos los hijos del hombre que le regaló un pato - se presentaron. Fueron recibidos y agasajados con sopa de pato.
Una semana después, dos jóvenes llamaron a la puerta del Mula. - ¿Quiénes son ustedes? - Somos los vecinos del hombre que le regaló un pato. El Mula empezó a lamentar haber aceptado aquel pato. Sin embargo, puso al mal tiempo buena cara e invitó a sus huéspedes a comer.


A los ocho días, una familia completa pidió hospitalidad al Mula. - Y ustedes ¿quiénes son? - Somos los vecinos de los vecinos del hombre que le regaló un pato. Entonces el Mula hizo como si se alegrara y los invito al comedor. Al cabo de un rato, apareció con una enorme sopera llena de agua caliente y llenó cuidadosamente los tazones de sus invitados. Luego de probar el líquido, uno de ellos exclamó:

- Pero... ¿qué es esto, noble señor? ¡Por Alá que nunca habíamos visto una sopa tan desabrida! Mula Nasrudin se limito a responder: - Esta es la sopa de la sopa de la sopa de pato que con gusto les ofrezco a ustedes, los vecinos de los vecinos de los vecinos del hombre que me regaló el pato.
Cuento Sufi

jueves, 15 de julio de 2010

El viejo maestro

Había una vez en el antiguo Al-Andalus, un viejo maestro en el arte de la guerra , ya retirado que se dedicaba a enseñar el arte de la meditación a sus jóvenes alumnos. A pesar de su avanzada edad, corría la leyenda que todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario.

Cierto día apareció por allí un guerrero con fama de ser el mejor en su género. Era conocido por su total falta de escrúpulos y por ser un especialista en la técnica de la provocación. Este guerrero esperaba que su adversario hiciera el primer movimiento y después con una inteligencia privilegiada para captar los errores del contrario atacaba con una velocidad fulminante. Nunca había perdido un combate.
Sabiendo de la fama del viejo maestro, estaba allí para derrotarlo y así aumentar su fama de invencible. El viejo aceptó el reto y se vieron en la plaza pública con todos los alumnos y gentes del lugar. El joven empezó a insultar al viejo maestro. Le escupió, tiró piedras en su dirección, le ofendió con todo tipo de desprecios a él, sus familiares y antepasados. Durante varias horas hizo todo para provocarlo, pero el viejo maestro permaneció impasible. Al final de la tarde, exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró.
Los discípulos corrieron hacia su maestro y le preguntaron cómo había soportado tanta indignidad de manera cobarde sin sacar su espada, asumiendo el riesgo de ser vencido.
-Si alguien te hace un regalo y tú no lo aceptas, ¿a quién pertenece ese regalo? -preguntó el viejo maestro.
-A quién intentó entregarlo -respondió un discípulo.
-Pues lo mismo vale para la rabia, la ira, los insultos y la envidia -dijo el maestro-, cuando no son aceptados continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.
Cuentos y Reflexiones.

El Problema

El gran maestro y el guardián dividían la admiración de toda la zawiya (comunidad). Un día el guardián murió y fue preciso sustituirlo. El gran maestro reunió entonces, a todos los discípulos para escoger quién tendría el honor de trabajar directamente a su lado.
-Voy a plantearles un problema -les dijo-, y aquel que lo resuelva primero será el nuevo guardián de la zawiya.
Terminado su corto discurso, colocó un taburete en medio de la sala. Encima había un florero de finísima porcelana de gran valor, con una hermosa rosa roja en su interior.
-Este es el problema -dijo el gran maestro.
Los discípulos contemplaron perplejos y extasiados lo que veían; los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y elegancia de la flor, su belleza y olor. Pero, ¿qué representaba todo aquello?, ¿qué hacer?, ¿cuál sería el enigma?, ¿ y su solución?
Después de algunos largos minutos, un discípulo se levantó, miró al maestro, miró luego a sus colegas y caminando hacia el florero lo levantó entre sus manos y lanzándolo hacia el suelo lo destruyó haciéndolo pedazos.
-Usted es el nuevo guardián -dijo el maestro.
Al volver el alumno a su lugar, el gran maestro explicó:
-Yo fui claro, dije que ustedes estaban delante de un problema y un problema es un problema; aún si toma la forma de un florero maravilloso, de una porcelana exquisita y de mucho valor, igualmente un lindo amor que ya no tiene sentido o un camino que precisa ser abandonado pero que insistimos en recorrerlo porque nos da algún tipo de confort. No importa cuan bello y fascinante sea un problema, solo hay una forma de lidiar con él: atacándolo de frente.
Cuento Sufí.

miércoles, 14 de julio de 2010

El Deseo del buscador

El místico Sufí Sheikh Farid, se dirigía hacia el río a tomar su baño matutino. Un buscador le siguió y le preguntó: “Por favor, espera un minuto. Pareces tan lleno de lo divino; pero yo ni siquiera siento un deseo por ello. Pareces tan loco, y observándote he sentido que debe haber algo en ello. Eres tan feliz y extático y yo soy tan desgraciado; pero aún así no aparece en mí el deseo de buscar lo divino. Entonces, ¿qué hacer? ¿Cómo crear el deseo?”.
Farid miró al hombre y dijo: “Ven conmigo. Voy a tomar mi baño matutino. Báñate conmigo en el río y quizás la respuesta pueda ser dada mientras te bañas. De otra forma, veremos después del baño. Ven conmigo”. El hombre se quedó un poco intrigado. Este Sheik Farid parecía un poco loco; ¿cómo iba a responderle mientras se bañaba? Pero nadie sabe cómo actúan los místicos, así que le siguió. Ambos se metieron en el río, y cuando el hombre se estaba sumergiendo, Farid saltó sobre él y le hundió bajo la superficie del agua. El hombre empezó a inquietarse.
¿Qué clase de respuesta era ésta? Al principio pensó que Farid estaba bromeando, pero después la cosa se puso seria. ¡No lo iba a soltar! Se puso a luchar con él. Farid era un hombre muy pesado y fuerte y el buscador era muy delgado –como son los buscadores. Pero cuando tu vida está en peligro… Hasta ese hombre tan delgado arrojó a Farid a un lado, saltó sobre él y dijo: “¿Eres un asesino? ¿Qué estás haciendo? Soy un pobre hombre. Sólo he venido a preguntarte cómo puede surgir en el corazón el deseo de buscar lo divino, ¡y tú ibas a matarme!”.
Farid le dijo: “Espera. Primero unas preguntas. Cuando te empujaba hacia abajo y te estabas asfixiando, ¿cuántos pensamientos había en tu mente?”. El hombre contestó, “¿Cuántos? Sólo uno –cómo salir afuera a respirar”. Farid preguntó, “¿Cuánto tiempo se prolongó ese pensamiento?”. El hombre respondió, “Tampoco eso permaneció allí durante mucho tiempo, porque mi vida estaba en peligro. Puedes permitirte el pensar cuando no arriesgas nada. Mi vida estaba en peligro -hasta ese pensamiento desapareció. Entonces, el salir fuera del agua no era un pensamiento: era todo mi ser”. Farid le dijo: “Lo has comprendido. Esta es la respuesta. Si te sientes asfixiado en este mundo, presionado por todos lados, y si sientes que nada va a pasar en este mundo excepto la muerte –entonces, el deseo de buscar la verdad, o Dios, o como quieras llamarlo, surgirá. Y eso tampoco durará mucho. Poco a poco ese deseo deja de ser un deseo, se convierte en tu ser. La sed misma se transforma en tu ser.
-Te he mostrado el camino”, dijo Farid. “Ahora puedes irte”.
Cuento Sufí.

martes, 13 de julio de 2010

Bueno Generoso o Sabio?

Decía un Maestro a sus discípulos:
- Un hombre bueno es aquél que trata a los otros como a él le gustaría ser tratado. Un hombre generoso es aquél que trata a otros mejor de lo que él espera ser tratado. Un hombre sabio es aquél que sabe cómo él y otros deberían ser tratados, de qué modo y hasta qué punto. Todo el mundo debería ir a través de las tres fases tipificadas por estos tres hombres.
Alguien le preguntó:
-¿Que es mejor: ser bueno, generoso o sabio?
- Si eres sabio, no tienes que estar obsesionado con ser bueno o generoso. Estás obligado a hacer lo que es necesario.
Cuento Sufí

...Moralejas

Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada de un pueblo. Un día pasó un joven, se acercó y le preguntó lo siguiente:
    -Nunca he venido por estos lugares, ¿cómo son la gente de esta ciudad? El anciano le respondió con otra pregunta: -¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de donde vienes? -Egoístas y malvados, por eso estoy contento de haber salido de allá. -Así son los habitantes de esta ciudad, -le respondió el anciano.

Un poco después, pasó otro joven, se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta:
    -Voy llegando a este lugar, ¿cómo son los habitantes de esta ciudad? El anciano le respondió de nuevo con la misma pregunta: -¿Cómo son los habitantes de la ciudad de donde vienes? -Eran buenos y generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores. Tenía tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos. -También los habitantes de esta ciudad son así, -respondió el anciano.

Un hombre que había llevado sus animales a beber agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano:
    -¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta realizadas por dos personas? -Mira -respondió el anciano-, cada persona lleva el universo en su corazón. Quien no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad, también aquí encontrará amigos fieles y leales. Porque las personas son lo que encuentran en sí misma, encuentran siempre lo que esperan encontrar.
    Cuento Sufí

Sabiduría Sufí...

 
El maestro sufi contaba siempre una parábola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre entendían el sentido de la misma...


- Maestro - lo encaró uno de ellos una tarde. Tú nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado...
- Pido perdón por eso. - se disculpó el maestro - Permíteme que en señal de reparación te convide con un rico durazno.
- Gracias maestro. - respondió halagado el discípulo.
- Quisiera, para agasajarte, pelarte tu durazno yo mismo. ¿Me permites?
- Si. Muchas gracias - dijo el alumno.
- ¿Te gustaría que, ya que tengo en mi mano el cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea más cómodo?...
- Me encantaría... Pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro...
- No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte... Permíteme también que te lo mastique antes de dártelo...
- No maestro. ¡No me gustaría que hicieras eso! - se quejó sorprendido el discípulo.
El maestro hizo una pausa y dijo:
- Si yo les explicara el sentido de cada cuento... sería como darles a comer una fruta masticada.
Cuento Sufí.

lunes, 12 de julio de 2010

...La Senda Interior

Era un discípulo honesto y de buen corazón, pero todavía su mente era un juego de luces y sombras y no había recobrado la comprensión amplia y conciliadora de una mente sin trabas. 
Como su motivación era sincera, estudiaba sin cesar y comparaba credos, filosofías y doctrinas. Realmente llegó a estar muy desconcertado al comprobar la proliferación de tantas enseñanzas y vías espirituales. Así, cuando tuvo ocasión de entrevistarse con su instructor espiritual, dijo:
- Estoy confundido. ¿Acaso no existen demasiadas religiones, demasiadas sendas místicas, demasiadas doctrinas si la verdad es una?
Y el maestro repuso con firmeza:
- ¡Qué dices, insensato! Cada hombre es una enseñanza, una doctrina. Aunque haya muchas vías, en última instancia sigue tu propia senda interior.
Cuento Sufíes
http://www.nulladiessinnemeditatione.com

Cuentos y Reflexiones...

La Búsqueda de la Iluminacíon

Durante seis años busqué la iluminación - dijo el discípulo -. Siento que estoy cerca y quiero saber cómo he de dar el siguiente paso. Un hombre que sabe buscar a Dios, sabe también cuidar de sí mismo.
- ¿Cómo te mantienes? - preguntó el maestro.
- Ése es un detalle sin importancia. Mis padres son ricos y me ayudan en mi búsqueda espiritual. Gracias a ello puedo dedicarme por entero a las cosas sagradas.
-Muy bien - dijo el maestro - entonces te explicaré el siguiente paso: mira al sol durante medio minuto.
El discípulo obedeció. A continuación, el maestro le pidió que describiese el paisaje a su alrededor
- No puedo hacerlo. El brillo del sol me ha deslumbrado.
- Un hombre que mantiene los ojos fijos en el sol, termina ciego. Un hombre que sólo busca la Luz y deja sus responsabilidades en manos de los demás, jamás encontrará lo que busca - comentó el maestro.
Cuentos Sufíes
http://www.nulladiessinnemeditatione.com

sábado, 10 de julio de 2010

Encuentra el Equilibrio...

“Cierra tus ojos y verás claramente.
Cesa de escuchar y oirás la verdad.
Permanece en silencio y tu corazón cantará.
No anheles ningún contacto y encontrarás la unión.
Permanece quieto y te mecerá la marea del universo.
Relájate y no necesitarás ninguna fuerza.
Sé paciente y alcanzarás todas las cosas.
Sé humilde y permanecerás entero”.
Lao Tsé

miércoles, 7 de julio de 2010

Lo no Manifestado

Cada sonido nace del silencio, vuelve a morir al silencio, y durante su periodo de vida está rodeado de silencio. El silencio permite que el sonido sea. Es parte intrínseca pero no manifestada de cada sonido, de cada nota musical, de cada canción, de cada palabra. Lo No Manifestado está presente en este mundo como silencio. Por eso se dice que en este mundo nada se parece tanto a Dios como el silencio. Lo único que tienes que hacer es prestarle atención. Incluso durante una conversación, toma conciencia de los silencios existentes entre las palabras, de los breves intervalos entre las frases. Mientras lo haces, la dimensión de quietud crece en tu interior. No puedes prestar atención al silencio sin aquietarte interiormente. Silencio por fuera, quietud por dentro. Has entrado en lo No Manifestado”.
Eckart Tolle.

lunes, 5 de julio de 2010

Maneras de Ver...

No vienes a este mundo, surges de él.
Eres un síntoma del estado del Universo; una parte integral del cosmos.
Todo lo que viene a tí es el regreso de todo lo que ha salido de tí.
Cuando dejas de pensar, descubres que estás en un eterno aquí y ahora.
Hay que ser muy sensible para descubrir la línea de menor resistencia, el camino o la corriente.
Quien lo logra, consigue fluir.
Cualquier visión que se tenga del mundo no es más que una manera de ver las cosas.
Y existen infinitas maneras de ver. Imagina a Dios Madre en lugar de a Dios Padre.
Y en vez de una luz resplandeciente, una obscuridad impenetrable de la cual surge todo
Alan Watts.

La Inteligencia Superior Infinita

...A través del Universo incomprensible se manifiesta una  Inteligencia superior infinita.
Albert Eintein.

sábado, 3 de julio de 2010

La Percepción Interna

El conocimiento intelectual existe dentro y fuera del cerebro.
- Como el cerebro es parte del cuerpo, que debe un día perecer,
esta serie de hechos,
por grandes e impresionantes que sean, también perecerán.
- Sin embargo, la percepción interna es una función del espíritu.
- Como el espíritu te sigue ciclo tras ciclo de vida, muerte y renacimiento,
 tienes la oportunidad de cultivar la percepción interna de forma continua.
- Refinada con el tiempo, la percepción interna se hace pura, constante e inalterable.
- Éste es el principio de la inmortalidad.
Hua Hu Ching.

La verdad Integral del Universo


Si vas en búsqueda del Gran Creador, volverás con las manos vacías.
- El origen del universo es en última instancia incognoscible, un gran e invisible río
que fluye eternamente a través de un fértil valle.
- Silencioso y no creado, crea todas las cosas. 
Todas las cosas nacen del reino sutil al
mundo manifestado mediante la relación mística del Yin y el Yang.
- El dinámico río Yang empuja hacia delante, el tranquilo valle Yin es receptivo, y
mediante su integración nacen las cosas a la existencia.
Hua Hu Ching

jueves, 1 de julio de 2010

...Sabiduría Esencial

La Sabiduría ve que detrás de todas la formas
y la diversidad de los fenómenos, descansa 
El Uno.
La incalificable vacuidad, frente al a cual todas la formas
se vuelven ilusorias, fugases, impermanentes...
Ken Wiber

La Indivisible Unidad.

¿Cómo pudiera pronunciar
esa palabra oculta?
¿Cómo decir que El no es esto  ni aquello?    
Si digo que El vive en mí,
se avergüenza el universo;
  Si digo que El está fuera de mí,
 lo que digo es falso.
Es El quien convierte lo interno
  y lo externo en una indivisible unidad.
 Lo consciente y lo inconsciente
le sirven de escabel.
El no está manifestado ni oculto;
no está revelado ni sin revelar
No hay palabras que capten lo que El es!
Kabir


Conceptos...

Si no te agarras a ningún
concepto, cosa o ideología, 
te será fácil descubrir dónde
están la verdad y la realidad.
Lo importante es despojarte de
conceptos y emociones que no 
tienen cabida porque no son rea
les. Hay que disfrutar de todo pe
ro sin apegarse a nada.
Cuando te desapegues, verás cómo disfrutas más de todo,
pués serás mucho más libre para
recrearte en cada cosa sin quedar fijado a ninguna.
Dudar es esencial para la fe. El unico enemigo de la fe es
el miedo, no la duda, pués si no dudas, no cuestionarás
ni robustecerás tu fe, y entrarás fácilmente en el fanatis
mo. El fanático es el que no puede resistir el cuestionar
se las cosas, y si alguien las cuestiona en su presencia se
horroriza, porque teme que le hagan dudar.
Lo importante es escuchar y cuestionarse desde tí mismo
Esa responsabilidad es sólo tuya y no puedes apoyarla en 
otro, por mucho prestigio y credibilidad que tenga.
La apertura, así, se llama fe.
La palabra no describe la realidad, sino que la indica. La
realidad no puede expresarse en su profundidad y sus
matices, porque la palabra no es capaz de contenerla. Y,
por ello, los místicos aseguran que es imposible expresar
la realidad de Dios.
De la misma manera en las escrituras, sean cristianas, mu
sulmanes, budistas, etc., se nos señala solamente el cami
no, pero su interpretación literal lleva a cometer abusos.
Le preguntaron a Beethoven lo que quería expresar con la
Tercera Sinfonía, y el gran músico contestó: "Si yo pudiera
expresar lo que significa con palabras, no necesitaría expre
sarlo con música".
Precisamente porque tenemos la palabra Dios y asociamos
a esa palabra las ideas con las que nos han programado, so
mos incapaces de descubrirlo en la vida corriente y cotidia
na, y en las personas que están pasando a nuestro lado.
La mejor manera de acercarte a la verdad es que pases un
tiempo mirando el mar, el campo, la naturaleza y, sobre to
do, que repares en las personas como seres nuevos, sin con
ceptos, sin memoria, y que las escuches desde adentro con
tu corazón abierto de par en par, comprendiéndolas, amán
dolas. Esta es la mejor oración.

                                                                         Anthony de Mello.

martes, 29 de junio de 2010

...Regresa

Regresa a lo que eras antes del llamado "nacimiento", la emergencia de un cuerpo particular con el que te has identificado de tan buena gana y de un modo tan irreflexivo. Permanece en dicha eternidad, que es un sentido de totalidad, aunque tu cuerpo pueda quebrarse; un estado de riqueza, aunque no goces de posesiones materiales; un estado de paz y serenidad imperturbable, aunque el mundo que te rodee esté en llamas.

Este estado anterior al nacimiento es ahora, y siempre ahora, puesto que es anterior al tiempo mismo, anterior al tiempo que, disfrazado de "devenir", emerge como el tiránico concepto que regula nuestra vida y nos esclaviza. Es la realidad sin cambios de la que surge todo cambio: el espacio, el tiempo, el mundo de la experiencia y nuestras amadas ilusiones.
Sri Nisargadatta Maharaj