lunes, 11 de enero de 2010

¿Cómo se forja el progreso espiritual?



¿Cómo puede evaluar su propio progreso alguien que anhela alcanzar la gran meta del desarrollo espiritual? Esa persona creerá tal vez que los maestros emplean métodos psíquicos, pero quizás se pregunte si no habrá otros métodos más positivos que no incluyan factores intangibles.
Todo desarrollo cultural y mental corresponde en especial al Ser Interno, y sólo se observa cuando ese desarrollo se manifiesta exteriormente. Es semejante al poder contenido en un cartucho de dinamita. No se puede reconocer el alcance de su energía con sólo examinar el material externo con el que está fabricado. Dejar caer al suelo la dinamita no pone a prueba la energía que contiene.

Golpearla con un palo o con una piedra no es un método para descubrir su poder. Probándola químicamente para ver si cambia de color o de tamaño tampoco nos revelará el secreto de su energía. Hasta que se prueba correctamente utilizando los métodos adecuados, se revela su verdadera naturaleza.

Sucede lo mismo respecto al desarrollo psíquico, mental, cultural y místico. Todos los sistemas tienden a formar una reserva de poder. Ho hay forma de probar la capacidad mental de un hombre pesando, midiendo o analizando importantes materias y luego reducirlas a una base sobre la cual, por comparación, se pueda emitir un juicio, a menos que el hombre se dedique a dichas materias. No hay forma de afirmar que un químico está capacitado para soluciones un problema de química, a menos que él esté al frente del problema. No podríamos decir qué es capaz de ejecutar un gran músico, a menos que esté inspirado por algo compatible con el desarrollo elevado de su habilidad musical.

La naturaleza de muchas de las facultades y poderes psíquicos del hombre es conservativa, y están destinados a propósitos específicos, es decir, sólo se expresan en determinados canales, pero mientras esos canales no se abren, las facultades no se manifiestan. Esa facultades poseen un poder invalorable en el desarrollo mental y psíquico. Cuando se usan en forma apropiada, tienen un valor incalculable. Sin embargo, tendrían muy poco valor si se manifestaran en forma constante.

Impresiones Mentales Confusas

Si durante todo el día las facultades psíquicas inculcaran en la conciencia externa una premonición de lo que va a ocurrir, la mente estaría llena en todo momento con las impresiones de los acontecimientos pronosticados. Se perturbaría la tranquilidad mental, se perdería la habilidad para relajarse y reposar, y no habría tiempo para pensar y razonar. La mente se tornaría una masa desequilibrada de impresiones confusas. Muy pronto el valor de la intuición sería negativo y preferíamos no poseerla.

Los poderes curativos y creativos del ser psíquico que pueden desarrollarse mediante cursos apropiados de estudio y ejercicio, no son poderes con los cuales se puede jugar como se jugaría con la cadena de un reloj o con un anillo en los momentos de nerviosismo. Dichos poderes internos sólo se liberan cuando el proceso constructivo del cuerpo humano los necesita realmente.

Mientras el ser humano goce de buena salud y los procesos constructivos sólo requieran en forma moderada la ayuda de los poderes creativos para conservar en buen estado el cuerpo humano, dudaríamos de que nuestros estudios hubieran desarrollado tales poderes. Cuando nos ataca una enfermedad o se nos presenta una emergencia y, por lo tanto, necesitamos verdaderamente la ayuda de los poderes que hemos desarrollado, descubrimos con satisfacción que tenemos a la mano una reserva.

Armonía Psíquica

Podemos decir lo mismo con respecto a la armonía psíquica con el Cósmico. Tal entonamiento es extremadamente intangible e indefinido en una persona activa, normal y saludable.

¿Podría una persona con un corazón saludable estar consciente de ello en todo momento? ¿Consideraría que, debido a que no siente sus latidos en todas partes de su cuerpo, no está sano? ¿Diría usted que una persona es irracional porque dice que duda de la existencia, debido a que no siente palpitar su corazón en todo momento?

Si siempre estuviéramos tan conscientes de la buena saludo como lo estamos de la más leve enfermedad, podríamos valorar mejor los beneficios y bendiciones de la salud. Si estuviésemos profundamente consciente y apreciáramos nuestra buena fortuna como lo hacemos con las situaciones desafortunadas, podríamos valorar mejor los cambios que se realizan en nuestra vida. Cuando mejoramos nuestro entonamiento con el Cósmico y atraemos a nuestro cuerpo un influjo de energía vital y creativa que nos conserva en buen estado previniendo así las enfermedades, damos por sentado que es una cosa normal gozar de buena salud.

No medimos nuestra situación en la vida de acuerdo con las cosas afortunadas y normales, sino por las cosas desafortunadas y desagradables. Consideramos la vida saludable, tranquila y serena como una cosa positiva con la cual podemos contar, y sólo cuando nos falta ciertas cosas a las que hemos estado acostumbrados nos volvemos conscientes de cualquier cambio que sucede en nuestra vida.

En otras palabras, hemos adoptado las condiciones negativas como una medida para evaluar lo que sucede en nuestra vida. Sabemos bien cuando somos afortunados; sabemos que ha ocurrido un cambio desafortunado cuando nos faltan las cosas que deseamos o que hemos poseído. Sabemos que nuestra salud no es satisfactoria una vez que descubrimos que estamos enfermos. Cuando conseguimos a cada paso las cosas que deseamos, las aceptamos en forma más o menos complaciente y suponemos que se trata de algo totalmente normal y que no es nada extraordinario.

Un grave Accidente

Un joven que estuvo varado en el mar sin medios de comunicación, se concentró durante toda la noche con la esperanza de que su madre lo visualizara en su pequeño bote de motor flotando sobre el océano. En efecto, la madre recibió el mensaje visual y telefoneó a la policía; ésta dirigió su búsqueda hacia el mar en vez de seguir buscando en tierra. Ninguna otra prueba le habría revelado a este joven la habilidad que tenía para transmitir mentalmente un mensaje, como cuando tuvo una verdadera necesidad de hacerlo.

Existen muchos métodos mediante los cuales un estudiante puede reconocer su progreso, si él se tomara el tiempo necesario para analizarse. Primero, debe preguntarse si todas las cosas materiales de la vida, todas las indulgencias de la mente objetiva –los pasatiempos, las experiencias interesantes y los incidentes divertidos del pasado- son tan atrayentes ahora como lo fueron anteriormente. Si descubre que algunas de esas cosas le parecen absurdas en la actualidad y que sólo fueron una inútil pérdida de tiempo y de dinero, que fueron cosas infantiles, sórdidas o que menoscabaron su dignidad, entonces puede estar seguro de que su desarrollo cultural ha progresado. Debe advertir, también, si aún le atraen los mismos temas de lectura. Si descubre que en el presente sólo le interesan las lecturas intelectuales, instructivas, apacibles y constructivas, entonces puede estar seguro de que ha progresado intelectualmente.

Problemas de la Vida

Después debe poner a consideración los problemas de la vida. Si descubre que sus puntos de vista son más amplios y que sus problemas ya no tienen el poder de deprimirlo, de hacerle sentir temor o indecisión, puede estar seguro de que su comprensión acerca de los verdaderos valores de la vida ha progresado.

Sin embargo, el simple hecho de analizar nuestra salud o nuestro estado financiero, no constituye un examen adecuado. En primer lugar, es improbable que hiciéramos tal examen cuando todas las cosas parecen indicar que hemos progresado. Por lo general, hacemos un análisis de nuestra situación cuando hay motivos de duda, cuando nuestra salud se encuentra quebrantada, sufrimos problemas financieros, falta de empleo, cuando el ambiente que nos rodea es desagradable, o algo similar nos perturba y nos obliga a analizar la situación. Considerar tales incidentes como una indicación de progreso o falta de progreso, es engañarse a sí mismo.

¿En qué criterio se basa usted para medir su progreso en la vida? ¿Qué significa la vida para usted? Si se encontrara en un barco que se estuviera hundiendo o en un edificio envuelto en llamas y donde toda escapatoria pareciera imposible, ¿haría usted lo que han hecho millones de personas en circunstancias similares? ¿Ofrecería todas sus pertenencias mundanas y las bendiciones de que goza a cambio de su vida? ¿Estaría dispuesto a entregar todas las cosas materiales a cambio de librarse del dilema? Si la vida significa tanto para usted que estaría dispuesto a sacrificar cualquier cosa material para conservarla, sin lugar a dudas su vida será de gran valor para usted en el futuro.

Si usted aceptara vivir otra vez sabiendo que no poeerá absolutamente nada, entonces deberá considerar que ahora es muy afortunado. Con este punto de vista, no importa cuánto progreso alcance financiera, social, políticamente, o en cualquier otra forma, desarrollará una compresión más intensa y más vital de la vida.

Midiendo el Progreso

Si mañana se convirtiera en millonario, ¿diría usted que su desarrollo ha progresado? Esto sería en verdad difícil, porque existen millonarios que no tienen la menor idea de lo que significa realmente el desarrollo y el progreso. Si estuviera en perfecto estado de salud, sin sufrir ningún dolor o malestar, ¿diría usted que ha progresado? Eso también sería muy difícil, ya que el mundo está lleno de gente saludable que no tiene más interés en su propio desarrollo, en el progreso psíquico o en el dominio de sí mismo, que el que tiene un niño en la cuna.

¿Diría usted que liberarse de las preocupaciones, de los cuidados, ansiedades, responsabilidades, deudas obligaciones, tareas, trabajo, etc., indica que ha progresado? Existen hombres sin preocupaciones, responsabilidades, obligaciones, deudas, ansiedades, trabajo, que no tienen más comprensión de lo que usted y yo queremos decir por progreso, que la que tiene el árbol bajo el cual duermen.

El progreso no se puede medir con ninguno de esos criterios. Hay un tiempo y un lugar para cada desafío y para cada prueba, y habrá un tiempo y un lugar para cada demostración y cada manifestación del desarrollo que se está efectuando en su interior. Su primer deber y obligación para con usted mismo es continuar con deseos de progresar y esforzarse por lograrlo. Su deber está claramente definido. Una vez que haya empezado, no debe dudar ni preguntar cómo y cuándo se logra el progreso. Alcanzará el progreso siempre y cuando dirija su mirada hacia la Luz, la Vida y el Amor.

Dr. H. Spencer Lewis, F.R.C.
Revista rosacruz
http://rubiesdesabiduria.blogspot.com/

El Desarrollo Espiritual



Existen cuatro estadios o fases del desarrollo espiritual: La creencia, la fe, la experiencia directa y la adaptación permanente. Dicho de otro modo, uno puede creer en el Espíritu, uno puede tener fe en el Espíritu, uno puede experimentar directamente el Espíritu, y uno puede devenir Espíritu.

1.- La creencia es el primer (y por consiguiente, el más común) de los estadios del desarrollo espiritual. La creencia requiere imágenes, símbolos y conceptos y, en consecuencia, suele originarse en el nivel mental. Pero el desarrollo de la mente atraviesa distintas fases – mágica, mítica, racional y visión-lógica - cada una de las cuales sirve de fundamento a un tipo ( y a un estadio) de creencia religiosa o espiritual.

El estadio de las creencias mágicas (ejemplificado por el vudú y los conjuros mágicos) es egocéntrico y se da tal fusión entre el sujeto y el objeto que aquél cree que la fuerza de su deseo puede llegar a operar sobre el mundo físico y sobre los demás. La creencia mítica, por su parte, suele ser sociocéntrica y etnocéntrica, lo cual significa que diferentes grupos sostienen mitos diferentes habitualmente exclusivos (es decir, si uno cree, por ejemplo, que Jesús es el salvador de la humanidad, no queda lugar alguno para Krishna), y proyecta sus intuiciones espirituales sobre uno o más dioses o diosas (o santos) físicamente desencarnados que tienen el poder de influir sobre las acciones humanas. La creencia racional, que constituye una decisión racional, no representa a Dios o a la Diosa de un modo antropomórfico, sino en tanto que el Fundamento Último del Ser y, en ese sentido, desmitologiza la religión. Se trata de una modalidad que alcanza su cúspide en la creencia-visión lógica y que explica el Fundamento del Ser en tanto que Gran Sistema Holístico, Gaia, la Divinidad, una especie de Eco-Espíritu, la “red-de-la-vida”, etcétera, recurriendo a ciencias como la teoría sistémica.

Todas estas creencias mentales suelen ir acompañadas de sentimientos o sensaciones emocionales muy intensas que no necesariamente son experiencias directas de las realidades espirituales supramentales. En ese sentido, se trata de diferentes modalidades de traslación que pueden ser abrazadas sin transformar en lo más mínimo el propio nivel de consciencia. Pero, cuando la traslación comienza a madurar y la emergencia directa de los dominios superiores comienza a presionar al yo, la creencia acaba desembocando en la fe.
2.- La fe comienza allí donde la creencia pierde su poder. Porque el hecho es que llega un momento en que todas las creencias mentales –precisamente por el hecho de ser mentales y no supramentales o espirituales - pierden su fuerza, pierden su poder sobre la consciencia y comienzan a palidecer porque, a fin de cuentas, (por más que uno crea en el Espíritu como “red-de-la-vida”, por ejemplo) uno no deja de sentirse como un ego separado, aislado y lleno de miedos. De poco servirá, en tal caso, esforzarse en seguir creyendo, porque la creencia habrá dejado ya de funcionar. Es entonces cuando va tornándose dolorosamente evidente que, si bien la mera creencia puede proporcionar algún sentido traslativo, no comporta, no obstante, la menor transformación verdadera. (Y las cosas pueden ser todavía peores en el caso de que uno sustente creencias mágicas o míticas, puesto que tales creencias no sólo no son transformadoras, sino que operan como una fuerza regresiva que aleja a la consciencia de los dominios transracionales.)

Pero también hay que decir que, detrás de la creencia mental en Gaia o en la “red-de-la-vida”, suele ocultarse una auténtica intuición de los dominios espirituales y transmentales, es decir, una intuición de la Unidad de la Vida. Pero esa intuición no podría ser plenamente comprendida mientras nuestra consciencia permanezca atrapada en la creencia porque, en última instancia, todas las creencias, tanto las analíticas como las holísticas, son dualistas y sólo cobran sentido en presencia de sus opuestas. De lo que se trata no es tanto de pensar en la Totalidad como devenir la Totalidad, algo que sólo podrá ocurrir cuando uno deje de aferrarse a creencias sobre la Totalidad. Las creencias no son más que un sustituto del alimento para el alma, calorías espiritualmente vacías que más pronto o más tarde dejarán de fascinarnos y develarán su verdadero rostro.

La fe suele ser el paso intermedio que nos permite dar el salto que conduce desde la pérdida de la creencia hasta la experiencia directa. Quizás, por ejemplo, la creencia en la Unidad ya no ofrezca un gran consuelo, pero la persona todavía tiene fe en ella. Cuando las creencias se tornan insostenibles aparece la fe, la llamada débil pero clara de una realidad superior – el Espíritu, Dios, la Diosa, la Unidad, etcétera - que trasciende la creencia y se encuentra más allá de la mente. La fe constituye la puerta de acceso a la experiencia inmediata de lo supramental y de lo transracional. En ausencia de creencias dogmáticas desaparece la convicción, y a falta todavía de experiencia directa, uno carece de toda certidumbre. La fe es, pues, una tierra de nadie – atestada de preguntas y de ninguna respuesta - que se caracteriza por la determinación (estimulada por una intuición oculta) a encontrar nuestra auténtica morada espiritual en la experiencia directa.

3.- La experiencia directa responde a todas las dudas inherentes a la fe. Se trata de un estadio caracterizado por la presencia de dos fases diferentes: las “experiencias cumbre” y las “experiencias meseta”.

Las experiencias cumbre suelen ser intensas, breves, espontáneas y sumamente transformadoras. Las verdaderas “experiencias cumbre” nos permiten vislumbrar nuestros potenciales transpersonales y supramentales más elevados. Existen varios tipos de “experiencias cumbre”, entre las cuales cabe destacar las experiencias cumbre del nivel psíquico, propias del misticismo natural (el tipo de unidad característico del nivel ordinario), las experiencias cumbre del nivel sutil, propias del misticismo teísta (el tipo de unidad característico del nivel sutil), las experiencias cumbre del nivel causal, que nos permiten atisbar la Vacuidad (la unidad propia del nivel causal) y las experiencias cumbre no duales, que nos abren las puertas a Un Solo Sabor. Resulta evidente, como Roger Walsh ha señalado, que cuanto más elevado es el nivel de la experiencia, más infrecuente es. Este es el motivo por el cual la mayor parte de las experiencias de “consciencia cósmica” son las propias del misticismo natural - o unidad del nivel ordinario - el más bajo de los dominios místicos. Desafortunadamente, sin embargo, son muchas las personas que consideran equivocadamente que este nivel es Un Solo Sabor, una confusión que adquiere visos de epidemia entre los teóricos.

La mayor parte de las personas se hallan, comprensiblemente, en el estadio de la creencia o de la fe (y, ocasionalmente, en el de la magia o del mito). De tanto en tanto, sin embargo, algunos individuos pueden tener una “experiencia cumbre” de un dominio realmente transpersonal que les sacuda muy profundamente (a menudo para mejor aunque también hay que decir que, en ocasiones, para peor). En cualquiera de los casos, sin embargo, ya no se trata de creencias sino de una experiencia real de un dominio superior después de la cual el individuo ya no vuelve nunca a ser el mismo.

Digamos, a modo de corta digresión, que las consecuencias de este tipo de experiencia no siempre son positivas. Porque puede darse perfectamente el caso de que una persona que se halle en el nivel mítico literal-concreto, por ejemplo, tenga una “experiencia cumbre” del nivel sutil que reactive sus mitos concretos y provoque la aparición de un fundamentalismo según el cual su dios mítico particular es el único que puede salvar el mundo, no dudando entonces en sacrificar los cuerpos de quienes se le opongan en aras de la supuesta salvación de su alma. También puede ocurrir, por ejemplo, que alguien que se halle en el nivel visión-lógico, tenga una “experiencia cumbre” del nivel psíquico, en cuyo caso su “nuevo eco-paradigma” se convierte en el único que puede salvar el planeta y tampoco dudará en imponer una suerte de ecofascismo para salvarle. Este tipo de fanatismo religioso (que constituye una confusa mezcolanza de verdades superiores con ilusiones inferiores) resulta casi imposible de desarticular. Es cierto que las “experiencias cumbre” nos permiten acceder provisionalmente a verdades superiores, pero también lo es que esa brevedad puede ir seguida de un retroceso a un nivel inferior y acabar sirviendo de justificación para las más espantosas creencias.

Pero si bien las experiencias cumbre son de breve duración – desde unos pocos minutos hasta unas pocas horas - las experiencias meseta, por su parte, son más estables y duraderas y tienden a la adaptación permanente. Las “experiencias cumbre” suelen presentarse de manera espontánea pero, para convertir una experiencia cumbre en una “experiencia meseta” – para transformar un breve estado alterado en un rasgo duradero - se requiere una práctica prolongada. Casi todo el mundo, en algún momento de su vida, puede tener una breve “experiencia cumbre” y sé incluso de algunos casos en los que, sin necesidad de años de práctica sostenida, ha terminado convirtiéndose en una “experiencia meseta”. Así pues, la creencia y la fe constituyen las modalidades de orientación espiritual prevalente, mientras que las “experiencias cumbre”, por su parte (raras pero auténticas experiencias espirituales), sólo suelen darse en quienes están comprometidos con una práctica espiritual sostenida, intensa, prolongada y profunda.

Al igual que decíamos con respecto a las “experiencias cumbre”, las “experiencias meseta” pueden darse en los dominios psíquico, sutil, causal y no dual. Veamos un ejemplo, tomado del zen, que abarca estos cuatro dominios. Es frecuente que quienes emprendan la práctica de la meditación zen comiencen contando las respiraciones, de uno a diez y vuelta a empezar. Cuando el sujeto puede hacer eso durante media hora sin perder la cuenta, suele recibir un koan como el de mu, por ejemplo (que, por cierto, fue mi primer koan). Así, en los próximos tres o cuatro años, el sujeto se enfrasca durante varias horas al día en esta práctica, concentrándose de continuo en el sonido mu, al tiempo que se pregunta: “¿Cuál es el significado de mu?” o “¿Quién está concentrándose en mu?” Durante ese estadio, el sujeto suele asistir a sesshins de siete días de práctica muy intensa, en donde practica durante el día y la noche.
La primera “experiencia meseta” importante tiene lugar cuando el sujeto puede mantenerse de manera literalmente ininterrumpida en mu durante la mayor parte de las horas de vigilia, en cuyo caso mu pasa a convertirse en parte de su consciencia, hasta el punto de que bien podría decirse que uno se torna mu o, dicho en otras palabras, que el Testigo se mantiene de manera constante durante el estado de vigilia ordinaria. Entonces es cuando se le dice que, para penetrar realmente en mu, debe trabajar también en ese koan durante el estado de sueño. (Cuando escuché esto por vez primera creí que se trataba de un chiste, de ese tipo de bromas tan características de los ritos cuarteleros de iniciación machista, del tipo: “¡Quien quiera formar parte del primer batallón de infantería deberá comerse tres serpientes vivas!”. Yo creía que estaban tratando de asustarme, cuando lo cierto es que simplemente estaban tratando de ayudarme.) Tras otros dos o tres años más de práctica, el sujeto logra mantener una concentración sutil en mu durante el estado de sueño, de modo que la consciencia testigo permanece también de manera constante durante el estado de sueño sutil. A estas alturas, y en la medida en que el discípulo se aproxima al dominio causal no manifiesto (el nivel de la absorción pura), va acercándose también a esa explosión conocida con el nombre de satori, el descubrimiento del “hielo congelado” de la absorción causal pura en la Gran Liberación de Un Solo Sabor, una experiencia que también comienza como una “experiencia cumbre” que, con la práctica, acaba convirtiéndose en una “experiencia meseta” y finalmente en una adaptación permanente.

4.- El término adaptación se refiere simplemente al acceso constante y permanente a un determinado nivel de consciencia. La mayor parte de nosotros ya nos hemos adaptado (o, dicho en otros términos, ya hemos evolucionado) a la materia, el cuerpo y la mente (y por ello podemos acceder a esos niveles siempre que queramos). También hay personas que han tenido “experiencias cumbre” de los niveles transpersonales (psíquico, sutil, causal y no dual). Pero la práctica puede permitirnos evolucionar hasta las “experiencias meseta” de esos reinos superiores que, con la práctica, acaban convirtiéndose en adaptaciones permanentes que nos permiten acceder de manera constante a los niveles psíquico (misticismo natural), sutil (misticismo teísta) causal (misticismo sin forma) y no dual (misticismo integral) de un modo tan habitual como hoy en día lo es, para la mayor parte de nosotros, el acceso a la materia, al cuerpo y la mente. Y esto se manifiesta de un modo palpable en la presencia de una consciencia constante ( sahaja) que perdura a través de los tres estados de vigilia, sueño ( savikalpa samadhi) y sueño sin sueños ( nirvikalpa samadhi). Entonces resulta evidente por qué “lo que no está presente en el estado de sueño profundo sin sueños no es real”. Lo Real debe hallarse presente en los tres estadios, incluyendo el sueño profundo sin sueños, y la Consciencia pura es lo único que se halla presente en los tres. Este hecho resulta perfectamente evidente cuando uno descansa en tanto que Consciencia pura, vacía y sin forma y “contempla” la aparición, permanencia y desaparición de los tres estados, mientras permanece como lo Inamovible, lo Inmutable, lo No Nacido, liberado en la Vacuidad pura de la que emana toda Forma y en la Totalidad resplandeciente de Un Solo Sabor.

Estas son algunas de las fases por las que atraviesa el camino de adaptación a los niveles superiores de nuestra naturaleza espiritual: creencia (mágica, mítica, racional y holística); fe (que no es tanto una experiencia directa como una intuición de los dominios superiores); “ experiencia cumbre” (de los niveles psíquico, sutil, causal y no dual, aunque no en un orden concreto, porque suele tratarse de situaciones muy puntuales); “ experiencia meseta” (de los niveles psíquico, sutil, causal y no dual, casi siempre en este orden, porque para alcanzar un determinado estadio suele ser necesario el estadio anterior) y adaptación permanente (a lo sutil, lo causal, lo no dual, también en ese orden y por la misma razón).

Concluiremos ahora subrayando varios puntos importantes:
- Uno puede hallarse en un nivel relativamente elevado del desarrollo espiritual y permanecer todavía en un nivel relativamente bajo en otras líneas (el nivel psíquico profundo, por ejemplo, puede estar muy avanzado, mientras que el frontal permanece relativamente estancado). Todos conocemos a personas espiritualmente desarrolladas que, no obstante, son bastante inmaduras en el ámbito sexual, en el de la salud física, en la capacidad de establecer relaciones emocionalmente profundas, etcétera. De modo que el acceso constante a Un Solo Sabor no va necesariamente acompañado del desarrollo muscular, ni tampoco le proporcionará un nuevo trabajo, ni una pareja, y tampoco le curará de sus neurosis. Los contenidos profundos de la sombra no desaparecen con la meditación y el acceso a los estadios superiores de la práctica espiritual porque, contrariamente a lo que sostiene la creencia popular, la meditación no es una técnica de descubrimiento. Si lo fuera, la mayor parte de los maestros de meditación no necesitarían psicoterapia, cuando lo cierto es que la necesitan tanto como los demás. La meditación no apunta a develar el material inconsciente reprimido sino a posibilitar la emergencia de dominios más elevados, con lo cual los dominios inferiores siguen siéndolo y tal vez se hallen ahora aún más reprimidos.

No estaría, pues, de más combinar la práctica espiritual con una buena psicoterapia y lo mismo podríamos decir con respecto al ejercicio del cuerpo físico (incluyendo, por ejemplo, el levantamiento de pesas), el cuerpo pránico (t’ai chi chuan), el trabajo con el grupo o la comunidad, etcétera. El único modo sano y equilibrado de proceder con el desarrollo superior consiste, obviamente, en emprender una práctica realmente integral.

- Esto resulta especialmente importante porque la religión civil centrada en la persona (el “paradigma 415”) está fundamentalmente anclado en el estadio de la creencia holística. Para que la mayor parte de las personas vayan más allá de esas traducciones mentales es necesario emprender una auténtica práctica transformadora y la práctica integral es, muy probablemente, la más eficaz porque no sólo subraya la transformación del “yo”, sino también del resto de los cuadrantes –en el Gran Tres del “yo”, el “nosotros” y el “ello” –prácticas transformadoras del yo, de las relaciones, de la comunidad y de la naturaleza, no sólo como un cambio en el tipo de creencia sino en el nivel de consciencia.
Aunque yo haya señalado que el acceso a ciertos estadios requiere de cinco o seis años de dura práctica (y a otros todavía superiores un tiempo cinco veces superior) no se preocupe por ser sólo un principiante. Emprenda la práctica, tenga en cuenta que cinco o seis años pasan en un abrir y cerrar de ojos y que la recompensa bien merece la pena. Si durante ese tiempo, por otra parte, no hace más que escuchar a maestros que le hablan de creencias (ya sean mágicas, míticas, racionales u holísticas) sólo será cinco o seis años mayor. Las creencias holísticas están muy bien – y son muy adecuadas - en el dominio mental, pero no olvide que la espiritualidad tiene que ver con el dominio transmental y que la traslación mental nunca le ayudará a trascender la mente, y la religión civil centrada en la persona tampoco le librará de sí mismo. Le recomiendo, pues, que asuma una práctica contemplativa, transpersonal y supramental. Poco importa lo dura que le parezca la práctica, simplemente empiece. Recuerde el viejo chiste: “¿Cómo puede uno comerse un elefante? De bocado en bocado”.

- El hecho es que, unos pocos bocados después, usted ya habrá logrado considerables beneficios. Tal vez pudiera empezar, por ejemplo, con veinte minutos al día con el tipo de oración de centramiento que enseña el padre Thomas Keating, una práctica cuyos efectos son casi inmediatos (serenidad, apertura, respeto, escucha, etcétera). Practique zikr durante una hora, vipassana durante cuarenta minutos, ejercicios de yoga dos veces al día, visualización tántrica, oración del corazón o cuenteo de las respiraciones durante quince minutos cada mañana antes de levantarse de la cama. Cualquiera de estos abordajes es adecuado, el asunto es que organice su práctica del modo que más le guste, pero que no tarde en dar los primeros bocados…

- Es cierto que tenemos que ser amables con nosotros mismos, pero no lo es menos que también debemos ser firmes. Deje de lado la “compasión idiota”, trátese a sí mismo con auténtica compasión y comprométase seriamente con la práctica. La permanencia en estas prácticas acabará evidenciándole la necesidad de asistir a un retiro intensivo de varios días al año, lo que le permitirá comenzar a convertir las pequeñas “experiencias cumbre” en las “experiencias meseta” iniciales de la práctica. Los años pasarán, pero usted estará madurando e irá trascendiendo de un modo lento pero seguro los aspectos inferiores de sí mismo y abriéndose a los superiores. Entonces llegará un día en el que mirará hacia atrás y se dará cuenta del sueño (porque realmente es un sueño) del que está a punto de despertar.

- El asunto es muy sencillo: Si usted está interesado en una espiritualidad auténticamente transformadora busque un maestro espiritual y comprométase con una práctica. Sin práctica jamás pasará de las fases de creencia, fe y “experiencias cumbre” fortuitas, nunca evolucionará a las “experiencias meseta” y mucho menos a la realización permanente. En el mejor de los casos, será un visitante ocasional en el territorio de sus estadios superiores, un turista en su verdadero Yo.



Ken Wilber


Extractado por Rodrigo Beltrán de
Ken Wilber.- Diario (One Taste). - Editorial Kairós,

http://www.alcione.cl/nuevo/index.php?object_id=1

sábado, 9 de enero de 2010

Paz y Silencio

En la paz y el silencio la piel del "yo" se disuelve y lo externo y lo interno se hacen uno. 

No hay nada que hacer, nada que abandonar. Cualquier cosa que perciba no es usted ni suya

La sadhana es sólo la vasija que debe ser llenada hasta el borde de seriedad que no es otra cosa que amor en acción.

Sé nada, conoce nada, ten nada. Esta es la única vida digna de ser vivida, la única felicidad digna de ser tenida.

(Nisargadatta)

http://beatrizmorofernandez.blogspot.com/

viernes, 8 de enero de 2010

¿Coinciden nuestros planes con los Planes del Universo?


"La mayoría de los seres humanos se dedican cada día
a satisfacer sus deseos y realizar sus ambiciones.
¿Acaso se preguntan sobre la naturaleza de todos estos
cálculos, estos planes y estas combinaciones?
 ¿Piensan en pedir al Cielo:
«Oh espíritus luminosos,
¿Estamos en consonancia con vuestros proyectos?
¿Cuál es vuestra opinión?
¿Qué intención tenéis con respecto a nosotros?
¿Dónde y cómo debemos trabajar
para cumplir vuestra voluntad?»
Muy pocos se plantean estas preguntas.
Y sin embargo, no hay nada más importante para el hombre
que suplicar a las entidades del mundo invisible
de que le den la posibilidad de cumplir por fin
los proyectos del Cielo.
Porque a partir de ahí toda su vida cambia:
cesa de guiarse por sus caprichos,
sus debilidades, su obcecación.
 Al esforzarse en conocer la voluntad del Cielo,
se coloca sobre otros raíles,
toma una orientación que corresponde
a los proyectos de Dios, y
¡Esto es la verdadera vida!"

mraam Mikhaël Aïvanhov

Lía




Una Reflexión para cada día...

El Amor Une

   El Amor une. La deslealtad divide y separa. Es importante encontrar perfecta
armonía y unidad, lo que sólo puede hacerse cuando todo se hace abiertamente.
En tanto el Amor fluye, todas las barreras se desploman. No resistas al mal,
sino que vence al mal con el bien. Manten este pensamiento delante de ti.
Muchas fuerzas están trabajando hoy en el mundo, fuerzas de Luz y de
oscuridad. Deseo que te concentres completamente en las fuerzas de la Luz,
viendo lo mejor en todos y en todas las cosas. Esta es tu parte en el esquema
de las cosas. Esta es la manera en que puedes ayudar más que en ninguna otra.
Eileen Caddy
                 Dios me Hablo.                

miércoles, 6 de enero de 2010

Para que llegues a donde tu corazon te pide llegar...




En momento crítico de su penosa accesis,


viendo clarísimamente la realidad de los hechos,

el futuro Buddha se dijo para sus adentros:

"¡Pero si yo no buscaba esto,


y lo que yo buscaba no lo veo por ninguna parte!".

Efectivamente, lo que el futuro Buddha buscaba,

la Gran Cura para el mal de la mortalidad,

era la causa primera de toda aquella accesis que él había emprendido

y a la cual se había sujetado durante siete años.

Pero, ante su visión clarificada,

en un momento de lucidez extraordinaria,

aquella accesis a la cual él se había sometido


estaba revelando su completa inadecuación


a la meta tan anhelantemente buscada.

Su instrumentalidad no era conductiva al Summum Bonum.

¿Qué hacer entonces?

El anhelo de la Liberación estaba completamente intacto en su corazón.

La causa primera de que el futuro Buddha emprendiera su vía de accesis

estaba luciendo íntegra donde siempre había lucido.

Ella le dijo: "Sigue adelante, sigue adelante.

El anhelo de tu corazón no es para la Vía.

Es la Vía la que es para el anhelo de tu corazón.

Es la Vía la que es para que tú llegues a donde tu corazón te pide llegar.

Escarba, cava, redescubre y reabre completamente

la fuente cegada desde antiguo de la Gran Vía de todas las vías.

Sólo así encontrarás lo que buscas.


Sigue adelante. Sigue adelante".

El futuro Buddha es nuestro propio corazón

conmovido por el mensaje de la Liberación. 








Bajar los tiempos


Recorrer esta vida inconscientemente
equivale a caminar entre bolsas de tesoros
y mantener los ojos cerrados:
aunque tropecemos con ellos,
no veremos que lo son,
muy por el contrario,
maldeciremos y aborreceremos nuestra suerte.
Bajar los tiempos,
mirar más y movernos más despacio.
Así aprovecharemos
todos los regalos que el universo nos da.
¿Cuántas bendiciones somos capaces de enumerar
    en un solo día?
 Lia

El Presente





Todo momento es frágil y huidizo.
Por hermosos que sean, no pueden conservarse los momentos del pasado.
Por gozosos que sean, no pueden guardarse los momentos del presente.
Por deseables que sean, no pueden atraparse los momentos del futuro.
Pero la mente se desespera por fijar el río en un lugar:
poseída por las ideas del pasado, preocupada por las imágenes del futuro,
pasa por alto la simple verdad del momento.
Quien pueda disolver su mente descubrirá de repente el Tao a sus pies,
y tendrá la claridad a mano.  

Lia

martes, 5 de enero de 2010

La Meta


La miel no sabe tan bien una vez que se ha comido;
la meta no significa mucho una vez alcanzada;
el premio no es tan gratificante una vez recibido.
Si contamos todas las recompensas de nuestra vida, no obtendremos gran cosa.
Pero si contamos los espacios entre recompensa y recompensa,
obtendremos mucho más.
Pero si sumamos las recompensas y los espacios,
entonces tendremos todo: cada minuto del tiempo que hemos vivido.
¿Cómo sería si pudiéramos disfrutarlos?

Los regalos de Navidad no son tan interesantes una vez abiertos como cuando
estamos en medio del proceso de examinarlos, levantarlos, agitarlos,

pensar en lo que pueden ser y abrirlos.
Trescientos sesenta y cinco días después, lo intentamos de nuevo y
descubrimos que ocurre otra vez lo mismo.


Cada vez que la meta es alcanzada,
no es tan interesante, así que nos ponemos en marcha para alcanzar la
siguiente, y después la siguiente y la siguiente.
Eso no quiere decir que las metas que nos proponemos no cuenten.

Cuentan porque en la mayoría de los casos nos ayudan a vivenciar el proceso,
y es el proceso el que nos hace sabios, felices, o lo que sea.

Hacer las cosas de manera equivocada nos hace sentirnos
desgraciados, enfadados, confundidos y cosas por el estilo.
La meta tiene que ser la adecuada para nosotros
y ha de ser beneficiosa para asegurar un proceso beneficioso.

Pero, además de todo esto, es el proceso lo que realmente importa.
El poder disfrutar el proceso
es el secreto que borra los mitos del Gran Premio y de Ahorrar Tiempo.

Quizás esto ayude a explicar el significado diario de la palabra Tao,
el Camino.

¿Cómo llamaríamos al momento de antes de empezar a comer la miel?
Algunos lo llamarían anticipación, pero nosotros creemos que es más que eso.
Lo llamaríamos conciencia.
Es cuando somos felices y nos damos cuenta de ello,
aunque sólo sea por un momento.
Al Disfrutar el Proceso,

podemos estirar esa conciencia
para que no dure solamente un momento,
sino todo el tiempo.

Del libro El Tao de Pooh
de Benjamin Hoff

 Lia

lunes, 4 de enero de 2010

Una Reflexión para cada día...


Sé consciente de lo que estás haciendo
Tú debes saber lo que estás haciendo. Debes saber adónde vas. Esta
conciencia alerta es vitalmente importante para tu avance a lo largo del
sendero espiritual, no hay nada impreciso acerca de esto. Puedes no saber
adónde te lleva el próximo paso, pero aun así el próximo paso debe ser dado
con completa fe y confianza y con la seguridad de que, dándolo, finalmente
conquistarás la meta. ! Haz lo que tengas que hacer con absoluta confianza, sin
vacilar. Que ninguna influencia externa te haga tambalear. Busca la respuesta
en tu interior, encuéntrala y actúa de acuerdo con ella.
Aprende a obrar sólo desde esa interioridad, es allí donde siempre me
encontrarás. Conocimiento interior, convicción interior es todo lo que
necesitas para actuar.
Cuando te pones en Mis manos para que Yo te use I como quiero, no puedes
retener una parte de ti. Yo pido todo, porque solamente de esa manera puedo
usarte como Mi canal. No puede haber dos partes de ti, porque nosotros somos
uno y tienes que hacerte consciente de esa unidad hasta que veas que los dos
se funden en uno y entiendas completamente el significado de las palabras:
"Yo y Mi Padre somos Uno; Yo estoy en El y El está en mí", no hay más
separación.
Eillen Caddy

                   Extrato del Libro Dios me Hablo             
       

La devolución del espejo


Nuestra visión y contemplación viaja al espejo…

˜ ve y contempla lo que allí, ve y contempla…˜

y vuelve de regreso a nosotros…

˜ Entonces el ignorante se dice…˜

“yo soy eso que estoy viendo”…

˜ mientras el sabio se dice…˜

“yo soy el que ve eso que estoy viendo…

˜ Estarlo viendo me hace saber que yo soy…˜

pero yo no soy lo que estoy viendo”…˜

Ativarnashrami

 Lia

domingo, 3 de enero de 2010

Una reflexión para cada día...



Haste Tiempo...
Hay muchas almas con las manos extendidas buscando ayuda y sontén.
Estáte dispuesto a ayudar cuando se te requiera y nunca dejes a un alma que busca, con la manos vacías.
Da y da sin distinción, nunca permitas que nada te aflija demaciado.
Hay tiempo para todo lo que realmente es necesario.
Hazte tiempo despertándote temprano a la mañana cuando todo está en paz y la calma envuelve todo.
Usa ese tiempo plenamente. Nunca te lamentes del tiempo precioso que pasas Conmigo.
Es entonces cuando creces espiritualmente, cuando floreces.
Los momentos de autodiciplina son buenos, prueban que has elegido ponerme a Mí y a tu servicio a Mí primero.
Pon primero lo primero. Esta elección se hace en el primer momento cuando te despiertas, ¿eliges tenerte indulgencia durmiendo un poco más?
¿Deseas buscarme a Mí primero?
...Siempre tienes que elegir. Cada día la elección está ante ti nuevamente; no es algo que haces una vez y es para siempre. Durante el día - y cada día- esta elección está en tus manos.
Dios me hablo
Eilleen Caddy

!!!Escucha!!!




Escucha.

Haz dentro de ti
un espacio para ti mismo.


Deja de mirar para otro lado.



Rumi

¿Cual es la cosa Principal?



Conócete a ti mismo,

«¿quién soy yo?».

Encuentra eso.

Esa es la cosa principal.




Las personas no comprenden, de modo que hacen un camino muy largo.

El que comprende dice que todo está bien.

Lo que uno es, es siempre.




Este siempre quiere decir siempre.

Todo lo que es diverso, todo lo que es cambiante, todo lo que es visible,

todo lo que ha comenzado a ser presenciado


 uno sabe que no era con uno.

Esta es la indicación más simple de nuestra verdadera naturaleza real.

Deja intacta esa Belleza inmaculada.


Éste es el lugar Santo donde el Mundo acaba.


Permanezcamos incesantemente en este instante sagrado.

Es un instante de gloria sin sensación, sin apego, sin cuerpo ni mente,



profundamente sereno,

 hecho todo de paz.


Este es el instante de toda meditación real.


La meditación real es recobrar ese primer instante.


La meditación real es ser tocados incesantemente por ese toque conmocional


que es el toque único durante toda nuestra vida.


Es una Belleza tan soberana


que ensimismados en su serena Presencia


olvidamos completamente que una vez todo esto tuvo lugar.




Veamos que nosotros no sabemos lo que el Grandísimo Océano de No-Saber es.


Pero veamos también que ello no es obstáculo

para que un amor indescriptible nos devuelva incesantemente a él.


Veamos cuán pequeño es lo que nosotros creemos falsamente ser.


Por mucho que dure ¿cuánto puede durar la frágil llama

de lo que nosotros llamamos falsamente nuestra vida?.


Veamos-lo. Veamos el comienzo. Receded al punto de conmoción.

Nosotros tenemos que saber por nosotros mismos quién somos en realidad.


Tomándonos así en nuestro estado de hecho, en este estado de nuestra


identificación a este cuerpo-y-mente-y-alma-y-espíritu-y-universo que parece contenernos,

es evidente que si queremos volver adentro de nuestro propio corazón,

 la Vía para llevar a cabo esta operación debe ser una Vía de vuelta,

 una Vía de retorno, una vía de regreso a Casa.

Nosotros, como nosotros parecemos ser,

debemos encontrar la vía de receso desde nuestra apariencia a nuestra Realidad.

Esta Vía comienza justamente en nuestro propio Corazón dentro,

que es a la vez su punto de comienzo y su punto de destino.

***
¿Por qué obedecemos tan llanamente a estos mandatos?.
¿Por qué sin saber sabemos volver tan llanamente a nosotros mismos?.
Si no hubiera una vuelta y recesión adentro de nosotros mismos,
yo no estaría aquí haciendo mi trabajo.

Si la liberación no fuera posible, yo no estaría sentado aquí
haciendo mi trabajo.
Mi trabajo es ver lo que digo, y decir lo que veo.
Yo no veo nada que ustedes no vean.
Mi trabajo consiste en hacer que sepan reconocer
lo que nunca ha estado ausente de su visión.

http://www.narendrayoga.netai.net/eml1.html

Resumido y adaptado.
Sarvam Hyetad Brahman
Lia





sábado, 2 de enero de 2010

Mensaje !!! 2010!!!


Queridos Todos/as....!!! Hola!!! buen comienzo de Año!!!
 Para el año que comienza seguramente todos y cada uno comenzamos a "planificar" este nuevo año  deseando que vuestra/s vida/s  encuentren el sano equilibrio para un mejor desarrollo de las mismas, atrás seguramente quedaron situaciones buenas , difíciles, amargas, pésimas o  !!excelentes!!  cualquiera sea las que les toco vivir seguramente abra un antes y un después y nada sera igual.

 El año que nos deja fue un año Maestro, un año de desarraigar viejos estereotipos o viejos esquemas  de vida que formaron parte de nuestra existencia por años, lo cual el intento de  resistirse a las mismas  de nada sirvió ya que tenia como finalidad terminar  prosesos para dar paso a un nuevo ciclo, un nuevo paradigma, un nuevo comienzo o como reza el dicho barajar  y empezar de nuevo.
Sea que nos hallamos sentido en el cielo o en el infierno hay cosas que no debemos perder de vista.
Nosotros somos creadores de nuestro día a día (aqui y ahora), así que todo lo que nos acontece  depende solo de nuestras acciones (karma) para bien o mal nosotros atraemos lo que queremos por eso  es muy importante actuar desde la conciencia y así  ; poner menos mente en todo lo que hacemos. Cualquiera sea la actividad que desarrollemos siempre hagamos las cosas de la mejor manera, dandole a las acciones lo mejor de nostros mismos la mejor energía la mejor intención, haciendo las cosas sin apego a la acción  o esperando nada a cambío, viendo en cada situación la posibilidad de brindar algún tipo de servicio al prójimo buscando
la armonia en todas las cosas  y con todos los  seres .
Encontremos tiempo para   reconectarnos con la  "Fuente" cargando pilas buscando en todo momento estar en lugares naturales (bosques parques lagos y el mar ) lugares para oxigenarse para estar en comunión con uno  y todas las cosas ya que"todos somos Uno".
La propuesta para el 2010 en lo que se refiere a (Afamelan Misión de Luz ) sera brindar tópicos  temas que en si mismos sean una valiosa herramienta para que  todos  cada día encontremos una respuesta un ejemplo
una historia, palabras de aliento un mensaje...todo lo que sirva para despertarnos  del mundo ilusorio inpermanente irreal y así  conducirnos a lo real a la Fuente a lo eterno lo que siempre es.Con ese propósito se creo este portal de luz  "Despertando Conciencias" es la misión que persigue es su naturaleza .
A todos gracias por compartir este tiempo conmigo... lo mejor aqui y ahora
Afamelan.

martes, 29 de diciembre de 2009

Silencio



"En la naturaleza nada dura, todo vibra, aparece y desaparece. El corazón, la respiración, la digestión, el sueño y la vigilia, el nacimiento y la muerte, todo va y viene en oleadas. La regla es el ritmo, la periodicidad, la alternancia armoniosa de los extremos. No sirve de nada rebelarse contra la pauta misma de la vida. Si busca lo inmutable vaya más allá de la experiencia. Cuando digo: "recuerde el 'yo soy' todo el tiempo", quiero decir: "vuelva a él repetidamente". El estado natural de la mente no puede ser ningún pensamiento en particular, sólo el silencio. No la idea del silencio, sino el silencio mismo. Cuando la mente está en su estado natural, espontáneamente vuelve al silencio después de cada experiencia o, más bien, toda experiencia ocurre en el fondo del silencio".
 Sri Nisargadatta Maharaj

lunes, 28 de diciembre de 2009

El centro de gravedad.



"En su centro el ser humano es inmutable,
eterno, sin nacimiento ni muerte.
En su periferia, sin embargo, es cambiante,
efímero y está naciendo y muriendo
permanentemente.
No se trata de rechazar ninguna de ambas
facetas, porque, de hecho, forman una única
realidad indisociable, sino de desplazar el
centro de gravedad desde la ilusoria existencia
separada que creemos ser en la superficie,
hasta la verdadera identidad omniinclusiva que
somos en el fondo, desde siempre"
-José Díez Faixat-
http://regina-libera.blogspot.com